Otoño y vinos: marida tus platos de cuchara

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La llegada del otoño suele ir ligada a ciertos cambios en nuestros hábitos gastronómicos. El cambio de tiempo, que se torna cada vez más frío, invita a comer preparaciones más elaboradas y calientes. Los platos de cuchara vuelven a cobrar protagonismo en nuestras mesas y en ocasiones elegir un vino acorde con estas delicias de nuestra gastronomía resulta una tarea compleja. Para poner algo de luz sobre este asunto, hemos consultado a nuestro sumiller Adolfo para que nos proponga los vinos que maridan a la perfección con diferentes tipos de legumbres, verduras y platos reconfortantes.

Si hay una familia de alimentos que se encuentra en temporada esa es la legumbre. Las fabas, las lentejas o los garbanzos están ahora en su mejor momento. Y aun siendo alimentos del mismo tipo, no todos maridan con los mismos vinos.

La fabada, por ejemplo, casa a la perfección con un reserva clásico de Rioja como Viña Ardanza 2008 o Roda Reserva 2012 o con espumosos rosados como André Clouet Rosé Grand Cru o Recaredo Intens Rosar 2012. Las lentejas estofadas, por su parte, resultan deliciosas si se acompañan de blancos con barrica, como Cosme Palacio Blanco Crianza 2013 o un Chardonnay navarro como Chivite Finca de Villatuerta Chardonnay 2015.

La berza jerezana, también conocida como berza gitana y elaborada con garbanzos, berza y la pringá, necesita un vino flamenco como un palo cortado. La Bota de Palo Cortado Nº75 de Navazos o el Palo Cortado Bertola 12 años son los mejores aliados de este plato tan tradicional. En la parte más occidental de la Península, en Galicia, es tradicional caldear los días de humedad y frío con pote gallego. Elaborado con grelos, alubias, patatas y lacón, el aliado en tu mesa será un tinto con una buena acidez y un toque balsámico. La Mencía de la tierra resulta perfecta en esta ocasión, y podemos recurrir a Maldito 2015 o a Ultreia Mencía 2014.

Algo más complejo de maridar es el típico cocido madrileño. Adolfo nos cuenta que “si queremos usar un solo vino para los tres vuelcos (sopa de fideos, los garbanzos con sus verduras y la carne) un amontillado fino, fluido pero complejo puede ser la mejor opción. Mi recomendación es el enorme Fino Capataz de Alvear, que tras 12 años de crianza biológica comienza a amontillarse de forma natural”.

La patata también es la protagonista de buena parte de los guisos otoñales de nuestra gastronomía. Un ingrediente humilde que, bien acompañado, resulta igualmente delicioso. Las patatas a la riojana, con su chorizo, sus verduras y pimentón, requieren a su lado un vino que aguante la potencia de los ingredientes como un Viña Pomal Centenario Reserva 2013. Para guisos marineros, como las papas con choco gaditanas o el marmitako vasco, lo ideal es una manzanilla pasada, como pueden ser Manzanilla Pasada Maruja o Manzanilla Pasada Pastora.

Para terminar nuestra selección  hemos elegido otro de los platos típicos de los días menos apacibles: las sopas y caldos. La sopa castellana, donde el ajo, el pan, el huevo y el jamón son los protagonistas, ha sido maridada tradicionalmente con tintos, pero Adolfo nos recomienda degustarlo con un blanco con crianza como LaFou Els Amelers 2016 o Les Sorts Blanc 2016. Para los más atrevidos, recomendamos probar con un rosado fresco, tenso y con poco color como Roselito o Naranjas AzulesNo os defraudará.

 

Viña Ardanza Reserva 2008, perfecto para una fabada

Manzanilla Pasada Maruja, ideal para guisos marineros

Chivite Finca de Villatuerta Chardonnay 2015 con lentejas