Luis Gutiérrez otorga puntos Parker a los mejores vinos del Duero

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The Wine Advocate, la revista que otorga los cotizados puntos Parker, acaba de publicar la revisión que Luis Gutiérrez ha hecho este año para los vinos de Ribera del Duero, Toro y el resto de regiones castellanas influenciadas por el río Duero. Desde Vignerons hacemos un repaso por lo más interesante que nos deja esta revisión y agrupamos los vinos disponibles en BODEBOCA mejor valorados por Gutiérrez en una colección infalible según el criterio del catador español de Parker, que no volverá a valorar los vinos de estas zonas hasta el verano de 2018.

Ribera del Duero

Ribera del Duero es, sin duda, una de las denominaciones vinícolas más heterogéneas y productivas de España, y como reconoce Luis Gutiérrez, esto tiene sus pros y sus contras, existiendo una gran diversidad en la calidad de sus vinos. Para el catador de The Wine Advocate, los retos de la Ribera del Duero están en la necesidad de potenciar la plantación de viñedo en los lugares más adecuados, en moderar la producción y los rendimientos, y en huir de la excesiva extracción y el abuso de madera que tienen algunos de sus vinos, buscando con ello un perfil más fresco y frutal.

Gutiérrez hace en su review un repaso por las últimas cuatro añadas en la D.O. De la 2013 destaca su diversidad, cuyo resultado ha sido la obtención de vinos con gran disparidad en cuanto a calidad final. 2014 está calificada como una añada “casi perfecta” para la mayoría de productores. 2015 fue más cálida y seca que la anterior, por lo que en general se reflejó en vinos más maduros. Y finalmente la 2016 comparte la heterogeneidad de la 2013 en función de la fecha de vendimia, que fue más beneficiosa para los viticultores que decidieron recoger la uva antes.

Entre los nombre destacados por Gutiérrez, encontramos en el puesto de honor a Peter Sisseck, premiado con 100 puntos Parker por su Pingus 2014. No obstante, el catador de The Wine Advocate también destaca el gran momento de forma de otros vinos del elaborador danés como Flor de Pingus o su más asequible PSI, del que destaca “una mejora gradual” con el paso de los años. También tienen mucho protagonismo los hermanos Pérez Pascuas con su bodega Viña Pedrosa, y Dominio de Atauta y Vega Sicilia, bodegas muy bien tratadas en esta revisión, al igual que Dominio del Águila.

Otros nombres a seguir de cerca en la denominación son Chapoutier, que se está instalando en Sotillo de la Ribera; Javier Ausás, exenólogo de Vega Sicilia que está llevando a cabo un proyecto personal en la zona del que estamos esperando más noticias; e Yllera, que está haciendo lo propio con el ex de Petrus Jean Claude Berrouet.

Toro

Aunque Toro es una denominación independiente de Ribera del Duero, no podemos obviar que su terruño está también muy influenciado por el paso del río Duero por sus viñedos, por ello esta D.O. también ha sido incluida en esta revisión.

Una de las cosas que más nos ha llamado la atención de la review de Luis Gutiérrez es la constatación de que, aunque lentamente, las cosas se están moviendo dentro de esta región con la aparición de vinos con menos madurez, extracción y roble. Además nos alegra comprobar que la D.O. tiene intención de eliminar las restricciones de uso de variedades antiguas locales.

Respecto a los retos de esta zona, el catador de Parker para España remarca la necesidad de saber interpretar los viejos viñedos de los que puede presumir la región (no olvidemos que aquí es donde más cepas centenarias podemos encontrar dentro de nuestro país gracias a que la filoxera pasó por aquí de largo). Además, parece muy necesaria la preservación del viñedo para evitar perforaciones con el fin de extraer las piedras y gravas del subsuelo, que en algunos casos pueden ser más valiosas que las propias uvas en el mercado.

Sobre las añadas, Luis Gutiérrez hace un repaso desde la 2012. Ésta fue cálida, seca y madura, pero más equilibrada que la anterior, por lo que ha dado lugar a vinos más frescos. 2013 fue, como en Ribera del Duero, una añada desafiante que necesitó de buenas manos en el viñedo. 2014 también fue aquí una añada de ensueño que contentó a todo el mundo, y 2015 supuso el retorno a un año seco y cálido, con vinos más concentrados.

En cuanto a nombres propios, hay uno por encima del resto: Dominio del Bendito y su creador, Antony Terryn, un francés establecido en Toro desde 2004. Para él han sido algunas de las mejores puntuaciones, aunque también ha habido buenas noticias para viejos conocidos como Alabaster o Victorino (de Teso la Monja), Paydos (de Alonso del Yerro) o vinos de Maurodos y Telmo Rodríguez.

Otras zonas influenciadas por el Duero

En esta revisión también hay cabida para vinos de denominaciones situadas dentro de la zona de influencia del Duero como Arlanza, Arribes, Cigales, Rueda y por supuesto los vinos embotellados dentro de la apelación genérica Vinos de la Tierra de Castilla y León.

Llama la atención que los 10 vinos mejor valorados de estas regiones nazcan en suelos de dos localidades concretas: Tudela y Sardón de Duero, sede de bodegas tan prestigiosas como Mauro, Abadía Retuerta o Quinta Sardonia.

¿Nombres propios en estas zonas? Oliviere Rivière, quien siempre acapara las mejores notas de Arlanza, e Ismael Gozalo y Beatriz Herranz (de Barco del Corneta), dos de los elaboradores más aplaudidos dentro de la siempre candente Rueda, en la que algunos elaboradores están intentando recuperar el prestigio alejándose de las producciones industriales.

*Recuerda que puedes ver una selección de los vinos de Ribera del Duero, Toro y otras regiones del Duero mejor puntuados por Luis Gutiérrez en BODEBOCA.