Bodegas españolas con 100 puntos Parker

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Burdeos, 1982. Críticos de todo el mundo se dan cita para probar los vinos en premier, aún en barrica, que saldrán un año después al mercado. Ninguno de ellos otorga buenas puntuaciones a la cosecha de ese año, salvo un chaval norteamericano al que le pareció excelente.

Fue el comienzo de Robert Parker. Hoy, más de tres décadas después, es considerado uno de los más influyentes prescriptores de vino del mundo. Su opinión marca tendencias de consumo, tiene el poder de generar éxitos de ventas. Su influencia sobre la decisión de compra del consumidor es tal que algunas bodegas tomaron hace años el rumbo de elaborar vinos destinados a intentar satisfacer el paladar del gurú.

Pocas son las bodegas españolas que han disfrutado las mieles del éxito que conceden 100 puntos otorgados por Parker. La puntuación más alta en la calificación de vinos de The Wine Advocate está reservada exclusivamente para vinos excelentes que en muy contadas ocasiones se otorgan. Estas son algunas de las bodegas agraciadas que podrás encontrar en Bodeboca.

Vega Sicilia con su emblemático vino Vega Sicilia Único 1962 y Dominio de Pingus con Pingus 2004, elaborado por el enólogo danés Peter Sisseck, son dos de las bodegas más reconocidas tras haber conseguido la máxima puntuación por parte de Parker. El primero de ellos  fue catado por Neal Martin, el que era por entonces crítico para España de The Wine Advocate, quien lo describió como «un perfume etéreo, complejo, elegante y con un punto picante». Pingus 2004 lo cató Jay Miller, quien vaticinó sobre el vino de aquella mítica añada 2004 que tendría un potencial de guarda de unos 25 años.

En la misma añada pero en Toro, la bodega Numanthia, creada por la familia riojana Eguren, también supo lo que es ver uno de sus vinos coronados con 100 puntos Parker. En su reseña, Miller invitó a «vender el alma al diablo» si era necesario para poder obtener unas botellas de este «extraordinario líquido». De él auguró que tenía un potencial de envejecimiento similar a las mejores añadas de las bodegas bordelesas Lafite o Latour. 

También en 2004, el vino Fernando Remírez de Ganuza Gran Reserva, de la bodega riojana Remírez de Ganuza, obtuvo la misma puntuación. Tras una larga crianza de cinco años en barrica, esta fue junto a la de 2001 las dos mejores añadas hasta entonces para el crítico, que calificó de «estilo contemporáneo» su manera de elaborar vinos.

Las riojanas Contador y Artadi también recibieron el premio más top de la crítica con sus vinos Benjamín Romeo Contador 2004 y 2005 y Artadi Viña El Pisón 2004, respectivamente. Para The Wine Advocate, estos tres vinos destacan sobre el resto de vinos de ambas bodegas. Del primero destacó su potencial de guarda de hasta 100 años y del segundo, elaborado por el «maestro» Juan Carlos López de Lacalle, reseñó que destacaba entre sus compañeros por su espléndida nariz.

Una mención especial requiere Castillo de Ygay 1986, de la riojana Marqués de Murrieta, uno de los vinos que Luis Gutiérrez -actual catador de Parker en España- alabó en su reseña, en la que se mostró «emocionado» y lo calificó como «uno de los grandes vinos blancos de todos los tiempos producidos en España».

Pérez Barquero y Alvear, en Montilla Moriles, y Alto Moncayo, en Campo de Borja, merecieron igualmente la gracia de los 100 Parker por su Pérez Barquero Amontillado Solera Fundacional Lote B 2016, Pedro Ximénez 2011  y Alto Moncayo 2007 respectivamente. Catados en esta ocasión por Luis Gutiérrez, son considerados dos joyas de la enología española.