12+1 vinos «muy animales»

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Pájaros, mariposas, jabalís, cebras, gallos… Aunque parezca un catálogo de especies animales, en realidad se trata de nombres de vinos, y es que la originalidad no tiene límites cuando de diseñar un vino se trata. En esta ocasión os proponemos un divertido listado de 12+1 vinos “muy animales”, ya que su nombre y/o etiqueta está protagonizada por un animal diferente.

 
 

1. Viña Zorzal Graciano (Navarra)

Zorzal es el nombre del pájaro también conocido como tordo, muy dado a revolotear viñedos y comerse sus uvas. Pero también es un símbolo de libertad, por eso Xabier, Mikel e Iñaki, de Viña Zorzal, decidieron que fuera el símbolo de sus vinos. Este Graciano es una de las grandes sorpresas del viñedo navarro. Está además muy bien valorado tanto por la crítica como por el público.

2. Las Retamas del Regajal (Madrid)

El Regajal es un paraje de Aranjuez donde pueden encontrarse hasta un tercio de todas las especies de mariposas catalogadas en la Península Ibérica. Por eso no es de extrañar que la bodega que se asienta allí decidiera diseñar sus etiquetas con estos insectos como protagonistas. Las Retamas es el hermano pequeño del vino top de la casa, y por ello tiene una relación calidad/precio excepcional.

3. Madremía (Toro)

¡Madremía! es lo que dirías si un jabalí se cruzara en tu camino. En las largas carreteras castellanas no es raro encontrarse en esta situación, por ello, el toresano Máximo San José y su equipo pensó que sería buena idea que uno de sus vinos tuviera como imagen un jabalí. Hoy en día este vino es un éxito de ventas. En BODEBOCA su valoración media no baja de 4 puntos sobre 5.

4. Cucú cantaba la rana… (V.T. Castilla y León)

Beatriz Herranz, de Barco del Corneta, heredó junto a su madre un cachito de tierra en el Paraje de Cantarranas, cerca de Medina del Campo. Años antes, cuando era pequeña, ella solía decir «vamos al Cantarranas», y de ahí el juego de palabras entre el nombre de esta finca y el vino que se elabora en ella, que resulta ideal para descubrir un perfil de Verdejo singular.

5. Hop Hop (Somontano)

¡Hop hop! es la onomatopeya utilizada para simular el salto de un grillo, la criatura fetiche de la bodega aragonesa ‘El Grillo y la Luna’. La facilidad de escuchar a los grillos cada noche en sus viñas, hizo que esta casa tomara para sí este original nombre. El vino es un coupage de Syrah y Garnacha perfecto para conocer la versión más premium de esta denominación prepirenaica.

6. Menade Verdejo (Rueda)

Hay pocas bodegas en España tan animal-friendly como Menade. Esta casa vallisoletana tiene hasta un hotel de insectos, es decir, un jardín con gran variedad de plantas convertido en un circuito floral para todo tipo de especies. En ese hábitat no es raro encontrar caracoles, como el que ilustra la etiqueta de este Verdejo ecológico en el que destacan aromas herbáceos y de fruta blanca.

7. El Pájaro Rojo (Bierzo)

¿Buscáis un tinto asequible y totalmente disfrutable para descorchar entre amigos? El Pájaro Rojo es vuestro vino. Su colorista etiqueta, llena de pájaros que parecen sobrevolar las pequeñas parcelas bercianas de Bodegas Losada, son un himno a la libertad. Uno de esos vinos que nunca deben faltar en la lista de cualquier amante de la Mencía que se precie.

8. Les Crestes (Priorat)

La etiqueta de este vino es la cresta más famosa del Priorat. Los vinos de la bodega que lo elabora, Celler Mas Doix, tienen la capacidad de captar la esencia de una región eminentemente rural, donde animales como las gallinas suelen ser parte del paisaje. En este vino goloso, uno de los de mejor relación calidad/precio de la denominación, encontraremos frescura y mucho terroir.

9. Pico Cuadro Wild (Ribera del Duero)

“Date una vuelta por el lado salvaje», decía Lou Reed en la que seguramente es la canción más famosa de su repertorio. Y algo así debieron pensar en Pico Cuadro cuando pensaron en el nombre y en la etiqueta que acompañaría a este Tempranillo obtenido de viñas centenarias. Un Ribera del Duero original, en el que una cebra nos invita a abrir un tinto que rebosa carácter y personalidad.

10. La Escucha 2013 (Bierzo)

Habríamos podido elegir cualquiera de los vinos de la colección Vinos del Paseante, creada por el Grupo Codorniú para acercarnos a las regiones vinícolas más conocidas de España. Para ilustrar su Mencía escogieron a un búho, uno de los animales que con su quietud mejor parece obedecer al nombre de este vino: La Escucha, un tinto equilibrado que deja un recuerdo frutal y especiado.

11. El Perro Verde (Rueda)

Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre, aunque no descartamos que el vino le haga en ocasiones una dura competencia. ¿Pero qué mejor que tener las dos cosas a la vez? Ángel Lorenzo Cachazo y su hijo Javier, viticultores y bodegueros, firman este Verdejo fresco e ideal para acompañar aperitivos, arroces y pescados, especialmente durante los meses de buen tiempo.

12. Venta las Vacas (Rioja)

Nuestro representante vacuno viene de la mano del enólogo Juan Carlos Vizcarra, quien se sirve de viñedos ribereños ubicados a más de 800 metros para elaborar este tinto rotundo, pleno de fruta confitada y toques terrosos. Forma parte del proyecto plurirregional Uvas Felices, y resulta perfecto para acompañar asados y barbacoas al aire libre. Su etiqueta no puede ser más oportuna.

12+1. Barahonda Organic (Yecla)

El bonus-track de este listado es el vino más ecológico de Barahonda, una de las bodegas top de Yecla. Un armonioso ‘coupage’ de Monastrell y Syrah nacido en un viñedo cultivado sin pesticidas y con prácticas no agresivas, en el que es fácil ver revolotear abejas como las que ilustran su etiqueta. Un vino poco conocido y asequible que puede convertirse en vuestro próximo descubrimiento.