Primeurs 2017: claves y propuestas

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En primeur o a la avanzada, así es como se conoce a la modalidad menos común pero muchas veces más inteligente de comprar vino. Esta práctica, que nació en Burdeos entre la década de los 60 y 70, está cada día más asentada en España, por eso queremos que os familiaricéis con ella a través de este práctico artículo.

¿Qué es y cuál es el origen de la compra en primeur?

La compra en primeur consiste en adquirir un vino cuando este todavía está en proceso de crianza, ya sea en barrica o en botella. Esta fórmula, nacida en Burdeos, parte de la figura de los negociants, intermediarios que compraban el vino a los châteaux y lo almacenaban. Los vinateros obtenían así liquidez para afrontar los gastos realizados en vendimia y los negociants etiquetaban el vino y lo vendían posteriormente obteniendo un determinado beneficio.

Las tornas cambiaron al aumentar la popularidad internacional de los vinos bordeleses a partir de la añada 1961, considerada “la añada del siglo”. Los vinateros habían vendido sus vinos a los negociants como de costumbre, pero los precios de venta de las botellas se dispararon sin que sus productores se beneficiasen de este incremento de los precios.

En 1972, el Gobierno francés tomó cartas en el asunto y aprobó una ley por la cual todos los châteaux clasificados debían embotellar en la misma propiedad. Los vinateros bordeleses, que tuvieron que realizar fuertes inversiones para poder embotellar en sus instalaciones, idearon entonces un sistema mediante el que pudieran obtener capital sin tener que entregar el vino.

Sobre la venta de vinos se comenzó entonces a articular todo un sistema financiero. Los negociants crearon un mercado secundario bajo la fórmula de la venta en primeur que se ha popularizado a nivel internacional alentado por las puntuaciones estimativas que realizan los críticos internacionales más reconocidos, así como por los ávidos inversores.

Esta fórmula de compra, que se ha traducido como “a la avanzada” en España, ha sido trasladada a algunos grandes vinos nacionales, cuyas etiquetas se han convertido en codiciados tesoros de coleccionista. En Bodeboca llevamos años dando la oportunidad de adquirir vinos en primeur, tanto de Francia como de España, con total garantía tanto como producto de inversión como de consumo.

La añada 2017

Hasta finales de septiembre es posible adquirir los primeurs de la campaña 2017, que saldrán al mercado entre finales de 2019 y comienzos de 2020.

A la hora de adquirir un vino en primeur, uno de los datos más fiables es el del comportamiento de la añada climatológicamente hablando, lo que nos puede dar una pista de la tipología de vino que finalmente nos encontraremos. De esta forma, si la añada ha sido más cálida y seca, es más fácil que nos encontremos con vinos más alcohólicos y potentes en boca, mientras que si la añada ha sido más fresca, esta puede dar lugar a vinos con mayor acidez y frescura, aunque esto, en todo caso, es solo un punto de partida.

Evidentemente, cada añada no se comporta igual en unas zonas que en otras, pero sí podemos hablaros de las características generales que a grandes rasgos ha definido a la añada 2017 en España, y que ha estado marcada por la sequía, las altas temperaturas estivales, las heladas y las tormentas de granizo de primavera.

Hablando con varios elaboradores y tras probar algunos vinos que ahora mismo están en fase de crianza, llegamos a la conclusión de que se trata de una añada con mejor calidad de lo augurado en un comienzo. Lejos de encontrarnos con vinos excesivamente alcohólicos (algo propio de añadas cálidas y secas), comprobamos altas dosis de frescura en la mayoría de vinos que hemos tenido la ocasión de catar.

“Sabíamos que debido al calor y a la sequía nos íbamos a encontrar menos acidez en los vinos, pero lo que no sabíamos es que íbamos a tener una graduación alcohólica por debajo de lo habitual. Es como si la planta hubiera madurado más por por instinto que por lógica”, nos dijo Bertrand Sourdais, artífice de los vinos de Dominio de Es, en Ribera del Duero.  

Algo similar ocurrió en Rioja Alavesa, donde tiene su bodega Artadi. Carlos de la Guardia, uno de sus responsables, nos lo dejó claro: “Teníamos nuestras reservas sobre cómo iba a evolucionar esta añada por culpa de la helada del 28 de abril, que no la recuerdan ni los más viejos del lugar, pero a medida que vamos catando los vinos podemos hablar de una añada muy buena, más golosa que las anteriores y con una percepción más intensa en boca”. Así pues, las sorpresas son una constante de esta caprichosa añada 2017.