Marisol Bueno, el alma de Pazo de Señoráns

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Casi cuarenta años cultivando la albariño y más de veinte al frente del Consejo regulador de la DO Rías Baixas convierten a Marisol Bueno en una de las voces más destacadas de esta denominación gallega. Al frente de la mítica bodega Pazo de Señoráns, sus últimos pasos han ido encaminados a demostrar la extraordinaria capacidad de la Albariño para envejecer con suma elegancia.

Nacida en Zaragoza, licenciada en Biología, ¿cómo acaba convirtiéndose en bodeguera en Galicia?

Porque en 1979 compramos la finca, situada en la zona de eclosión del albariño. Primero fuimos viticultores y luego nos convertimos en bodegueros.

¿Qué es lo que les atrajo del Pazo de Señoráns para adquirirlo?

Su muy buena situación geográfica y la posibilidad de plantar Albariño, pues estaba en la zona de Denominación.

Fue presidenta de la DO Rías Baixas durante más de veinte años. ¿Cómo fueron los inicios al frente del Consejo?

Fueron bastante duros, sobre todo porque hubo que hacer todos los registros de viñedo, organizar el sector y sobre todo convencer a la gente que había que inscribir los viñedos y someter el vino a los controles. Más que duro, diría que fue un arduo trabajo.

 ¿Qué fue lo más complicado?

Quizás conseguir que el Ministerio nos concediese la Denominación de Origen, porque consideraba que debía ser una petición de la mayoría de los viticultores, y es por ello, que la labor fue muy trabajosa, el tener que convencer a la gente. Pues entonces, como mínimo el 25% de los viticultores y las bodegas tenía que estar inscrito para que contemplasen darnos una Denominación de Origen.

Echando la vista atrás, ¿cuál es su mayor satisfacción o logro al mando del Consejo Regulador de Rías Baixas?

Haber creado la Denominación de Origen y haber sentado unas bases importantes y serias para un buen desarrollo del sector.

¿Cree que los vinos de Rías Baixas tienen el reconocimiento que merecen tanto en España como en el extranjero?

Creo que tienen reconocimiento, pero se merecen más. Son muy buenos durante el primer año, pero también evolucionan muy bien con el paso del tiempo. Son grandes vinos blancos, agradables, fáciles de beber y fáciles de entender.

¿Cómo definiría los vinos de Pazo de Señoráns hoy?

Los definiría como unos vinos de calidad. Nosotros buscamos cuidar aquello que la naturaleza nos da. Es decir, que son respetuosos con el terruño. Intentamos que sean lo más largos en boca posibles, una de las peculiaridades que queremos resaltar de la variedad Albariña, como es el caso de nuestro Pazo Señoráns y Pazo Señoráns Colección.

Con respecto a Pazo Señoráns Selección de Añada, hacemos un vino de guarda donde el Albariño se exprese totalmente diferente con la crianza, aportando aromas terciarios, minerales y que mejora con el paso del tiempo. Un vino con mucha estructura. Las añadas que tienen máxima expresión en la actualidad, son las 2000, 2001 y 2002.

Sus últimos vinos quieren demostrar la longevidad del Albariño. ¿Hay todavía camino por recorrer en este sentido? ¿ Cómo consiguen alargar la vida de estos blancos?

Simplemente cuidando el viñedo, eligiendo el momento óptimo para la vendimia. Y con una elaboración y crianza respetuosa con el vino. Lo demás lo hace él mismo, él hace su propio camino.

¿Cuál es el momento del día en el que se toma un Pazo de Señorans y con qué lo acompaña?

Se puede considerar un vino que se puede tomar perfectamente sólo. Pero marida igual de bien con aperitivos, pescados, mariscos e incluso carnes blancas.

¿Qué otros vinos en España y del mundo le gustan?

Me gustan los grandes borgoñas como blancos, y los riesling viejos como generalidades. Y en España, los sherry, la manzanilla… aunque en todas las D.O. hay gente que lo hace muy bien.