Descubre el mundo de la maceración carbónica

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En Rioja Alavesa los vinos de maceración carbónica se elaboraban prácticamente por y para la familia y se consumían en el año; recibían el nombre de vinos de cosechero. En la región francesa de Beujolais, esta técnica de vinificación es típica de los denominados Beaujolais Nouveau, los primeros vinos que salen al mercado en Francia. Te contamos cómo son y cómo se producen estos vinos.

Antiguamente la uva llegaba directamente de la vendimia a un lagar – bañeras de piedra – en las que se introducían los racimos enteros. Por su propio peso, las uvas situadas en el fondo del lagar se chafaban y del mosto que desprendían se generaba una fermentación convencional con desprendimiento de gas carbónico, de allí el nombre del proceso. En la parte superior, con los racimos que quedaban prácticamente intactos, la fermentación se realiza en el interior de la propia uva, la cual es capaz de transformar el azúcar en alcohol, dando lugar a una fermentación intracelular.

El primer mosto que se extrae es el de lágrima, o mosto yema, ligero y poco alcohólico, durante varios días hay un trasiego de sustancias (antocianos y taninos hacia la pulpa de la uva y se extrae el corazón, con mucho color, estructura y grado alcohólico y finalmente dos personas entran en el depósito para realizar el pisado, dando lugar al repiso o trasnocho.

Actualmente algunas bodegas despalillan parte de la uva, para minimizar el contacto con el raspón que confiere al vino cierta astringencia. La uva debe llegar entera y en perfectas condiciones. Por ello, pocos vinos son tan directos a la hora de revelar las características de la cosecha, y es que resultan ser muy didácticos para apreciar las cualidades frutales de la añada.

Con los tintos de maceración carbónica no se busca complejidad, más bien una nariz espontánea con aromas primarios y un carácter intenso y frutal. La clave para poder apreciar sus virtudes pasa por entender que los maceración carbónica son sinónimo de vinos jóvenes, frescos y explosivamente afrutados.

No resulta extraño encontrar señales de su peculiar fermentación en forma de fino cosquilleo en nuestro paso por boca. Esto es debido al gas carbónico, que otorga una mayor sensación refrescante, por lo que algunos lo consideran “la alegría de vino”; precisamente por este atributo concreto y sus características de vino joven, se aconseja tomarlos más frescos.

Hemos seleccionado los que a nuestro juicio son cuatro grandes representantes de los tintos de maceración carbónica actuales. El Erre Punto 2016 de Rémirez de Ganuza, como una de las referencias más importantes, seguido del Baigorri Maceración Carbónica 2016 de la espectacular Baigorri y un clásico, Artadi Joven 2016. Por último, te recomendamos probar, si no lo has hecho ya, el Beaujolais Nouveau firmado por Michel Chapoutier en la bodega Trènel.