Introducirse en los vinos del Ródano

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Norte, sur, margen izquierda del río o margen derecha, Syrah o Garnacha… la ubicación no es baladí cuando se trata de situar a los vinos del Ródano. La zona vinícola tiene como elemento configurador un valle, el Valle del Ródano, que se extiende a lo largo de 200 kilómetros y que deja a la derecha los Alpes y la izquierda el Macizo Central. Su longitud permite diferenciar dos climas, el norte es frío y con marcado carácter continental y el sur es soleado, con temperaturas más parecidas a las nuestras.

En el norte se han ubicado los proyectos más prestigiosos y en el sur, por su extensión, existe mucha diversidad y estilos de vino pero no hay que despistarse, cuenta también con algunas de las mejores joyitas del Ródano. Para ayudaros en la tarea de elegir alguno de sus vinos hemos creado esta pequeña guía con los aspectos más característicos de cada zona.

En cuanto a su clasificación por criterios de calidad, se divide en cuatro sencillos niveles: Côtes du Rhône regional, Côtes du Rhône Villages y Côtes du Rhône Villages con indicación de pueblo (96 pueblos en total) y finalmente las denominaciones Crus en la cima de la clasificación con 18 zonas delimitadas que se distinguen del resto por sus características únicas (8 en el norte y 10 en el sur) y que representan un 20% de la producción total.

Mapas de rhone-wines.com

El norte

Abarca unos 60 kilómetros de Vienne a Valence. El río a su paso lo corta a su vez en dos, en la margen derecha destacan:

La Côte-Rôtie, situada a pocos kilómetros de Lyon, es la AOC más septentrional del Valle del Ródano. Sus tintos basados en la variedad Syrah se elaboran principalmente en tres pueblos: Saint-Cyr sur Rhône, Ampuis y Tupin-Semons. Allí se encuentran estrechos viñedos plantados en terrazas debido a la orografía del lugar: laderas extremadamente empinadas que llegan a alcanzar pendientes de más de 60 grados de inclinación.

Condrieu es famosa por sus blancos basados en la Viognier, variedad que aquí despliega un carácter muy marcado por ser su terroir de origen. Un suelo predominantemente compuesto de granito y de “arzelle” una mezcla de granito descompuesto, mica, pizarra y arcilla que aporta a los vinos unos aromas afrutados que recuerdan al melocotón y al albaricoque.

Saint Joseph es la más extensa de la margen derecha, sus viñedos se extienden a lo largo de 30 millas siguiendo el curso del río y las viñas están plantadas en terrazas excavadas de las laderas desde la antigüedad. La denominación es bien conocida por sus buenos precios. Son tintos basados en la Syrah en los que predominan las notas de pimienta y especias, a menudo acompañadas de recuerdos florales (violetas) y minerales. En conjunto suelen ser tintos con una fina y oscura personalidad aromática. También elaboran blancos y representan el 10% de la producción total, todos ellos basados en las uvas Roussanne y Marsanne.

 

Viñedos en terrazas de Saint Joseph

En la margen izquierda se encuentran dos AOC míticas:

Crozes Hermitage es una denominación prestigiosa con tintos elegantes, equilibrados y fáciles de beber. Cuenta con el viñedo más grande entre las denominaciones del norte del Ródano plantado en suelos de gran diversidad: pedregosos mezclados con arcilla, loess y granito. Aquí la protagonista es la Syrah y su característica más distintiva es su perfil aromático de fruta roja y flores cuando los vinos son jóvenes y de notas de cuero y especias cuando envejecen.

Los blancos por su parte, basados en las variedades Marsanne y Rousanne, suelen ser robustos en boca, densos y grasos y al mismo tiempo secos y equilibrados. En nariz se distinguen por su nariz eminentemente floral, con recuerdos de nuez.

Hermitage ha construido su reputación sobre una única colina producto del afloramiento granítico de una antigua extensión del Macizo Central. Sin ser tan escarpada como la Côte-Rôtie, es lo suficientemente inclinada para impedir la mecanización de un viñedo que abarca unas 130 hectáreas. Su ubicación es perfecta: los viñedos se encuentran bien expuestos al sol, influenciados por el clima mediterráneo y protegidos de los vientos del norte. Aquí la Syrah se expresa con toda su fuerza.

Los blancos de Hermitage representan el 24% de la producción y son famosos por su maravillosa longevidad. Destacan por una nariz de aromas cremosos y melosos de avellanas, melocotón y albaricoques y notas florales como el iris o el narciso.

El sur del Valle del Ródano

Es el final del valle, con una enorme paleta de vinos de todas las calidades y estilos pero donde la Garnacha es claramente la variedad dominante de un clima eminentemente mediterráneo. En los últimos años la Monastrell ha empezado a cobrar un gran protagonismo.

Côte du Rhône es la denominación regional, la más básica y sus viñedos se extienden desde Vienne hasta Avignon y cubre un área de 44.000 hectáreas. La Garnacha es la variedad base (representando al menos un 40% del coupage) de unos tintos afrutados, con cierta calidez y cuerpo. Se complementan con la Syrah y la Monastrell para aportar aromas especiados, color y la estructura necesaria para su buen envejecimiento.

Vacqueyras se encuentra escondida al pie de la espectacular masa dentada y caliza de Dentelles de Montmirail que domina la bonita población de Gigondas. Sus tintos tienen color y profundidad, con aromas especiados, fruta madura y recuerdos de garriga.

Châteauneuf du Pape es la denominación más famosa del sur del Ródano por sus suelos pedregosos de “galet” y por sus vinos de culto. Curiosamente aquí nació el concepto AOC  (Appellation d’origine Contrôlée). Los vinos elaborados en esta denominación se basan hasta en 13 variedades diferentes de uvas, sin embargo la constante son sus suelos. En su extremo sur son pedregosos y arcillosos y entregan vinos con cuerpo y estructura, pero si se quiere un vino más ligero y elegante hay que mirar al norte donde los suelos son arenosos.