Los vinos de añada de Williams & Humbert

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El pasado 11 de marzo tuve la suerte de asistir junto a mi compañero Adolfo Fernández a la presentación de la saca de enero de 2019 de las nuevas añadas de generosos de Williams & Humbert. El lugar elegido por la bodega jerezana fue el Círculo de Bellas Artes de Madrid, perfecto anfitrión para las cuatro maravillas en rama que se nos presentaron: Fino “Jaleo” 2010, Amontillado 2001, Oloroso 2001 y Palo Cortado 2002.  

Brindando al cielo de Madrid

En un lugar tan emblemático, con la presencia de todo aquel que es alguien en el mundillo del vino generoso de la capital, y con visitas ilustres llegadas desde Jerez, nos lanzamos al descubrimiento como unos chiquillos el día de Reyes. Y es que ese sentimiento de mariposeo que te recorre por el cuerpo en momentos especiales (amante del vino, ¿no te ocurre que cuando estás descorchando una botella desconocida sientes una sensación muy especial, como cuando descubres un buen libro o un lugar mágico durante un viaje?), es un instante de emoción difícil de describir.   

Nada más entrar en el salón donde se iban a presentar estos vinos nos encontramos con un venenciador sirviendo Fino Pando en rama, y como no, le aceptamos el presente, una copita para abrir boca. Qué maravilla, qué empaque, qué sabor. Pero nuestro gozo en un pozo, imposible hacerse con este fino punzante y fresco porque no se vende, solamente se sirve en este tipo de eventos o para consumo de la bodega. Una pena.

Paola Medina, enóloga de Williams & Humbert

Lo mejor estaba aún por llegar. Tras sendos discursos de las Medina, Cristina, jefa de prensa de la bodega, y Paola, enóloga y máxima “culpable” de que estos vinos de añada hayan intensificado su salida al mercado, llegaron a nuestras manos las nuevas añadas de los cuatro generosos de Williams & Humbert. Por nuestras narices no hacían más que pasar bandejas con los cuatro objetos de nuestro deseo que nos conducían directamente al paraíso líquido de Jerez.

Los cuatro son una delicia y los tenemos a tu disposición en Bodeboca, pero debo reconocer que me enamoraron sobremanera el Fino en Rama “Jaleo” 2010, segundo fino de la bodega con nombre de palo del flamenco tras “Tiento” 2007, y el Palo Cortado en Rama 2002, la gran maravilla de una bodega que cada día está más en el candelero, probablemente porque hace las cosas muy bien. Qué casualidad.