Xavier Vignon, el artífice de los vinos más aclamados del Ródano

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Parecía predestinado a seguir la carrera artesanal de su padre, escultor de piedra. Sin embargo, durante sus estudios superiores un enólogo le inyectó el veneno del vino en la sangre. Hizo prácticas en Champagne y vivió un tiempo en Australia, pero pronto el Ródano lo atrapó. Actualmente este winemaker y consultor francés firma algunos de los éxitos de ventas más importantes del sur del país galo. 

Tu madre es agricultora y tu padre escultor de piedra, por lo que tus orígenes son humildes. ¿Crees que eso ha influido a la hora de convertirte en un elaborador de éxito?

De mis padre he aprendido sobre todo la cultura del trabajo y del esfuerzo, y eso creo que es útil ante cualquier trabajo que quieras hacer en la vida.

¿Cómo entró el vino a formar parte de tu vida?

Mis padres siempre me dieron total libertad en mis elecciones y debo agradecerles eso. Durante mis años en el instituto conocí a un enólogo que me descubrió el mundo del vino y de inmediato supe que eso era lo que quería estudiar.

Has trabajado en algunas bodegas icónicas como Moët & Chandon. ¿Qué aprendiste allí?

Esos trabajos fueron una excelente manera de viajar y aprender sobre otras formas de hacer las cosas. Estuve formándome en Champagne y también en Australia, y por supuesto son culturas diferentes, con un enfoque de la vinificación muy distinto, pero aprendí en ambos lugares que no existe una única manera de hacer las cosas y que siempre hay hueco para ser creativo. 

Después de estar varios años trabajando en Australia. ¿Por qué decidiste no continuar tu carrera allí?

Cuando vivía en Australia todavía estaba haciendo mi gira mundial con el fin de reunir la experiencia necesaria como elaborador en tantos lugares como fuera posible. Me instalé allí porque me ofrecieron un puesto que no pude rechazar. Sin embargo, logré negociar un par de meses adicionales fuera para terminar mi recorrido y así es como viajé al sur del valle del Ródano. Ya nunca volví a Australia.

Xavier Vignon en un viñedo del Ródano.

¿Qué tiene de especial el Ródano comparado con otras regiones vinícolas francesas?

Es imposible encontrar otra región en Francia que trate con tantas variedades de uva, altitudes y exposiciones. ¡Imagina que podemos plantar viñas hasta a 800 metros de altitud! Eso me aporta infinitas posibilidades. El mejor terroir nunca es el mismo dependiendo del año. Para mí, el campo de juego es increíble. (Cialis)

¿Eres más feliz haciendo tus propios vinos o asesorando a otros winemakers?

Es una cuestión de tiempo. Después de 25 años de consultoría, ahora le dedico más tiempo a mis propios vinos. Sin embargo, siempre mantendré una parte de consultoría, ya que atesoro importantes relaciones construidas con el tiempo con otras propiedades. Han sido años locos, trabajando muy duro para poder compaginar dos trabajos al mismo tiempo, pero me apasionaba hacerlo.

¿Cuál es el consejo que siempre das a tus clientes como asesor de vinos?

Sé tú mismo, respeta tu terruño e intenta ser diferente a los demás.

Para la gente que todavía no conozca tus vinos, ¿qué características crees que los definen?

Cuando estoy haciendo mi propio blend, siempre me imagino que tendré que servir el resultado final a 50 personas y quiero que todas aprecien el vino. Mis vinos deben ser accesibles pero a la vez deben tener una gran capacidad de guarda. También presto especial atención a la salinidad del vino para que el consumidor siempre quiera tener ganas de tomar una copa extra. 

Xavier con uno de sus vinos.

En tu opinión, ¿cuál es el secreto para crear un vino de éxito?

Tiene que ser el verdadero reflejo de ti mismo, y como elaborador tienes que ser constante en el tiempo para poder reproducir el perfil de vino que las personas quieren de ti.

Los socios de Bodeboca son especialmente fans de tu colección Arcanos. ¿Qué tiene de especial esta colección para que sea tan querida?

Supongo que es una colección que transmite el verdadero lado creativo que cultivamos en nuestra empresa. A nosotros nos encanta la novedad y nos gusta aportar nuevas ideas. La gama de Arcanos tiene ediciones limitadas, y combina excelentes vinos con una gran creatividad. Es el resultado de compartir ideas con muchas personas.

¿Qué tipo de vino te gustaría crear algún día?

Me encantaría hacer un vino del mundo, mezclando lo mejor de varias regiones, aunque solo procedente de viñedos sostenibles y orgánicos. 

¿Harás en el futuro algún vino en España?

Lamentablemente no hablo español y no tengo el conocimiento sobre los terruños de España que necesitaría para poder hacer lo que estoy haciendo en el Ródano. Me llevó toda una vida entender bien el Ródano. Ojalá en una próxima vida…