María Alfonso, vignerona en Toro

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María Alfonso es una enamorada de su tierra. Estudió ingeniería industrial en Vigo y ha viajado a países como Estados Unidos y Australia, hasta que un día algo la devolvió a sus orígenes. Su sueño siempre fue elaborar vinos lo más naturales posibles. Tras dar «varias vueltas por el mundo», como ella misma explica en el vídeo grabado para Club Vignerons, volvió a los orígenes de la tierra para elaborar vinos criados en ánforas de barro.

¿Por qué creaste L’Amphore?

Me encanta la naturaleza y quería hacer un vino lo más natural posible. Quería que se elaborase en las tinajas dentro del viñedo y en la propia bodega.

¿Cuál es el secreto de este vino?

No hay ningún secreto, porque es un material natural, es el barro, o sea, lo da la tierra. El clima de aquí es muy extremo y hace que la Tinta de Toro sea muy potente. El paso de esta uva por tinaja hace vinos más elegantes y más frescos.

¿Qué es un vino vivo para ti?

Para mí, los vinos son como las personas, me encanta conocer culturas, climas, suelos, paisajes, terroirs… y además, sentirlos, es decir, beberlos. What else? Que estén vivos, por favor.

¿Quién es tu mayor inspiración vinícola?

Sara Pérez, sobre todo como mujer y madre.

¿Qué hubieras sido de no ser elaboradora de vinos?

Surfera en la ría de Vigo, ¡son las mejores playas del mundo!

¿Qué región vinícola del mundo admiras más?

Toro, Zamora, Arribes del Duero.

¿El vino que más te ha sorprendido -para bien-?

El vino que más me ha sorprendido es de Georgia.