José Carlos Álvarez, vigneron en Peñafiel

|Categoría

“Después de 25 años elaborando en Ribera del Duero sé que hay que rebajar el protagonismo de la madera en los vinos: en Borgoña he aprendido que potenciar los aromas y sabores de la fruta hace que los vinos sigan vivos durante años.”

¿Qué te impulsó a montar tu bodega?

Fundamentalmente porque buena parte de la historia de mi vida está aquí. Cuando terminé de estudiar enología con 23 años, me ubiqué en Ribera del Duero. Trabajé en el Consejo Regulador hasta el año 2002 y, también he trabajado para algunas de las bodegas más destacadas de la Denominación. Todo ello, además de los proyectos de investigación que llevo desarrollando con diversas universidades me han hecho conocer a fondo esta zona. Yo siempre digo que, tras 25 años de experiencia en Ribera del Duero, no creo que exista un terreno mejor para elaborar los vinos con la calidad y categoría que busco.

Según tu experiencia, ¿qué se necesita para obtener un buen vino?

Sobre todo, hay que tener en cuenta la calidad del viñedo que vamos a utilizar y los suelos donde se asienta, porque no todos los viñedos viejos sirven para dar buen vino ni todos los viñedos se han plantado en suelos acordes a su calidad. La conjunción de suelos únicos (franco-arcillosos, arcilloso-arenosos y franco-calcáreos), viñas viejas de Tempranillo, el clima de la Ribera de Duero y el minucioso trabajo en el viñedo, a lo largo de los años, dan como resultado uvas de calidad excepcional que tratamos en bodega con el mayor mimo posible, con el fin de extraer todo su potencial enológico. Por ello, cada pago se vinifica y madura en barricas nuevas, por separado, para poder expresar su identidad única.

¿Qué matices quieres que dominen en tus vinos?

 Sobre todo, la fruta. Después de 25 años elaborando en Ribera del Duero sé que hay que rebajar el protagonismo de la madera en los vinos, es algo que fuera de España no se aprecia. Cuánto más viajas, más aprendes. En Borgoña he aprendido que potenciar los aromas y sabores de la fruta hace que los vinos sigan vivos durante años.  Es lo que prefiere la gran mayoría de consumidores, cansados del protagonismo de torrefactos y tostados.

 ¿Qué factores influyen directamente en tus vinos?

Yo siempre distingo el efecto cosecha y el efecto terroir. El terroir es eterno, lleva 25 millones de años y te da una serie de notas típicas en el vino, y el efecto cosecha depende de la meteorología que haya acompañado el crecimiento de las uvas. Cuando la cosecha es excelente, la expresividad del terroir alcanza su máxima expresión, si la cosecha es mala el terroir no tiene la culpa.

 ¿Cuál es el perfil de consumidor de tu vino?

 Para mi vino no busco un público elitista, pero sí exigente, con criterio propio y que sea consciente de la calidad que va a tener en la copa.