¿Quién escucha al prescriptor de vinos?

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Ser una tienda de vino en España no es nada fácil, no voy a volver a insistir en el bajo consumo per capita patrio, eso ya está muy escrito. Ser online le añade complicaciones extras, aunque es cierto que también tiene muchas ventajas.

Me di cuenta de ello en un evento de Bodeboca al que fui invitado no hace mucho y gracias al cual surgió la idea de esta colaboración. Y donde digo surgir quiero decir que me postulé de manera unilateral y violenta.

El caso es que ese día cosí a preguntas a varias personas del equipo – por cierto me sigue asombrando que en el contexto español la gente se dedique a vender vino – , sobre qué tipo de vino es el más vendido en Bodeboca o cuál es el precio no medio (las medias no nos interesan) si no más repetido entre los que compran.

No lo recordé con detalle. Me suele ocurrir. Y es una pena porque cuando yo hablo de mis wineloverismos no sé a dónde llega, a quién cala. Me empecé a preguntar si realmente lo que escribo yo u otros prescriptores ¿llega a algún lado?.

La buena noticia llegó cuando me di cuenta de que en su web está toda esta información que buscaba. Tanta, que de haberlo sabido no le hubiera dado la tarde al pobre muchacho que me tuvo que aguantar. La vida.

Lo cierto es que acabé en el ranking de sus blockbusters y lo primero que llama mi atención en ese momento es que el vino más vendido cueste 29,90 euros, los “bodeboquers” manejan. Luego, la cosa se normaliza bastante, pero aún así dentro de su Top 30 al menos una decena de vinos escapan al concepto “en torno a los 10 euros”. Eso es un tercio. Buen trabajo Bodeboca.

Esos vinos por cierto representan a tres regiones: Ribera del Duero o VT Castilla y León, Rioja y un Champagne. Aquí es donde se puede observar que nadie me/nos lee más allá de por puro aburrimiento.

Es revelador lo que dentro del wineloverismo profesional (bodegueros, distribuidores, tiendas) importen tanto los puntos Parker, Peñín o demás guías. También cómo se sigue a divulgadores y prescriptores que hablan de atlanticismo, vulcanismo, socairismo, sherry revolution (por cierto NO hay ningún sherry revolucionado en el listado total de más de CIEN vinos) y luego resulta que los clientes de la tienda online que más presencia en redes tiene y más vende, no saben ni quienes somos. O, al menos, mucho caso no nos hacen.

La realidad habla sobre todo de vinos de diez euros y se hace algún esfuerzo extra en ocasiones especiales para marcas reconocibles, sobre todo si son Ribera del Duero o Rioja. ¿Queda clara nuestra endogamia mediática que no va a ningún lugar que importe?.

Realmente la gente bebe a lo Carlos Herrera, ese sí que es un influencer. Aunque ni él hace que bebáis Jerez.

Y ojo, por seguir jugando, que en la web de Bodeboca también está a disposición del usuario el ranking de los mejor puntuados por la crítica especializada (Wine Advocate, Peñin o Decanter).

Allí podemos ver también los vinos que están agotados y, con matices, vuelve a ocurrir lo de antes y es que la ruptura de stock la consiguen Riberas del Duero (Vega Sicilia) y Riojas (Muga o Remelluri).

Por tanto infiero que el cliente que consulta estas publicaciones lo hace para, en el mejor de los casos, elegir dentro de lo que va a comprar (Ribera o Rioja) lo más winelover.

¡Ah! y en la sección de lo mejor valorados por los consumidores el Top 1 era el Veuve Clicquot Rich con 4,8 sobre 5 estrellas. Cuyo “perfect serve” es con hielo y mezclado con alguna fruta.

Pues eso gente.

Sigamos así.

Santi Rivas es divulgador y prescriptor de vino, cara visible de Colectivo Decantado.