Debido a la situación meteorológica adversa, los tiempos de entrega en determinadas zonas de la península pueden verse temporalmente afectados. Sentimos las molestias
Debido a la situación meteorológica adversa, los tiempos de entrega en determinadas zonas de la península pueden verse temporalmente afectados. Sentimos las molestias
Volvemos a alzar el vuelo con las botellas del mítico pájaro. Pureza, frescura y alma navarra definen su esencia. [break]
Viña Zorzal es la apuesta segura para los amantes de la Garnacha. Por eso te traemos de vuelta una amplia variedad de referencias con una excelente relación calidad-precio. Ya en los años 80, Antonio Sanz, padre y fundador, comprendió que una elaboración cuidada y una selección de variedades autóctonas eran la clave para conquistar a los críticos más prestigiosos. Hoy, sus tres hijos rinden homenaje a esta sabia filosofía transmitida por su maestro.
Nos situamos en la separación geológica entre la sierra de Cameros y la cuenca del Ebro. Sobre suelos rocosos y pedregosos se extienden los viñedos que dan vida a estos monovarietales y ensamblajes de Garnacha, Graciano y Viura, procedentes en su mayoría de viñas viejas. El uso de cepas centenarias es sinónimo de calidad, ya que expresan con intensidad un perfume embriagador, frescura y persistencia infinita.
La bodega practica una viticultura ecológica basada en la mínima intervención, llevando a cabo todos los procesos de forma manual. Siguiendo esta filosofía, las fermentaciones son espontáneas, se evitan los trasiegos y los vinos no son filtrados ni clarificados. El resultado: vinos fluidos pero complejos, con mucha personalidad y, sobre todo, muy asequibles.
Los hermanos Sanz se superan en cada añada, como demuestran las altas puntuaciones que la crítica internacional otorga a esta casa, pero sobre todo el creciente número de aficionados que han encontrado en este emblemático pájaro un símbolo de calidad a un precio imbatible.
Finaliza en
3 días
Entrega estimada entre el 17/02 y el 19/0217/02 - 19/02
Viña Zorzal nace en 1989, fruto del esfuerzo y de la pasión por el mundo del vino transmitida por Antonio Sanz a sus tres hijos, actuales responsables de la bodega.