Grégory Pérez, un vigneron en el Bierzo

|Categoría

“Hago un trabajo enorme en la viña y no quiero maquillarlo con nada, el vino tiene que reflejar lo que es la viña y eso se consigue haciendo los vinos lo más naturales posibles”

¿Cómo surge Mengoba?

Paseaba por el monte con el todoterreno cuando de repente visualicé un viñedo en medio de la nada. En ese momento yo tenía 29 años y la gente me miraba con desconfianza cuando empecé a preguntar por el viñedo, pero tras hablar con varias personas conseguí comprar una viña pequeñita que se iba a arrancar y sustituir por pinos.

¿Qué tenía de particular esa viña que da origen al proyecto?

La viña tenía Mencía, Doña blanca, Godello, hay que recordar que en el Bierzo están mezcladas todas las variedades en el viñedo (la tintas y las blancas). La gente que había tratado la viña echaba herbicidas y no araba y poco a poco fui injertando cepas y sumando hectáreas hasta llegar a 5 hectáreas de viñedo, repartido en unas 55 parcelas. La parcela más pequeña sólo tiene 46 cepas y está en una esquina muy pequeña. La más grande llega a la hectárea pero tras la unión de varias parcelas. Concretamente es una parcela que recuperé y replanté hace 3 años y contará con unas 7000 cepas.

¿Cómo es la vendimia en tu zona?

Es realmente complicada y laboriosa porque todos los trabajos en el viñedo se deben hacer mano. Aún en la zona más baja, es imposible entrar con maquinaria. Por poneros un ejemplo, cada caja de vendimia se tiene que transportar a pie, cubriendo una distancia de 80 metros hasta que se pueden llevar a un tractor.

Con tus orígenes bordeleses y tu presente berciano ¿dónde has aprendido más?

No creo que pueda hacer una diferenciación porque considero que todos los días se aprende algo nuevo. Sin ir más lejos, yo elaboro un vino artesanal, sin usar ningún tipo de levaduras, por lo que evoluciono según lo que entregue el clima. Sin embargo, de mi experiencia en Francia puedo destacar que he aprendido mucho de limpieza en bodega, es toda una metodología de trabajo que se aprende en pocos sitios y Francia es uno de ellos.

¿Qué estilo de vinos le gustan a Gregory Pérez?

Me gustan muchos vinos pero sobre todo me gustan los vinos que saben expresar la viña y el terroir del que vienen. A mí los vinos que saben a levadura o a madera no me interesan, yo soy más de los que buscan que un vino tenga una peculiaridad.

¿Coincide con lo que vamos a encontrar en Mengoba Mencía 2014?

Mengoba viene de un pago muy pequeño, con un trabajo enorme en viña que no quiero maquillar con nada. Por eso uso fudres de 5000 litros, porque no quiero que la madera quede marcada, pero quiero darle complejidad y estructura. La añada 2014 además fue muy buena, y entregó un vino con muy buena acidez y por tanto un buen potencial de guarda. Aún así, yo pretendo que mi vino sea para beber desde ya, como los vinos de “sed” o de placer como decimos en Francia, vinos que entren sin que te des cuenta y que se puedan disfrutar solos, como vino de copa.