Catando con vosotros

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Hace tan solo unos meses ocurría en Bodeboca una feliz noticia. Volvíamos a convocar a algunos de nuestros socios para un evento físico. Tres intensos días en una céntrica galería en la que tuvimos la oportunidad de daros a catar algunos de los vinos mejor valorados del año y pequeños descubrimientos. Pero sobre todo, tuvimos la oportunidad de volver a ver caras conocidas y recordar que nuestra razón de ser sois vosotros. 

Tres días, casi 150 invitados, más de 15 vinos y destilados catados, en un ambiente distendido y pensado especialmente para que disfrutarais de cada sorbo. Un paréntesis necesario para conversar, probar, catar, dejarse sorprender o constatar que detrás de la pantalla en la que seleccionáis y compráis vino hay un equipo de personas volcadas en que tengáis siempre la mejor experiencia posible cuando se trata de comprar vino y destilados. 

Nosotros, encantados de tener delante a ese cliente que nos recuerda con una sonrisa el primer pedido que hizo, aquellos que se tomaron fotos con los que hacen posible el podcast, los que preguntaron por nuestros hijos, hasta esa invitada que se dedicó a leer nuestro magazine muy concentrada. Al mismo tiempo, tener a nuestros mejores clientes delante nos supuso una motivación adicional. Preocupados por saber qué pensáis, cómo es vuestra experiencia actual y qué podemos hacer para mejorar cada día, hemos tomado nota de vuestras sugerencias y esperamos que más pronto que tarde podamos hacer cada vez más eventos físicos con vosotros. 

Queremos aprovechar estas líneas para agradecer la participación incondicional de nuestras bodegas amigas y el entusiasmo de los socios premium que nos acompañaron en nuestra primera y exitosa experiencia física con destilados. Quien os escribe, los equipos de contenidos, ventas, sumiller y marketing al completo volcados. Gracias.

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Publicista de carrera y storyteller nata, en los últimos diez años responsable de la creación de la marca Bodeboca y su exitosa estrategia de contenidos. Hablo más que cato, pero si cato y me enamora una historia, no paro hasta lograr que tú también lo hagas. Ojalá me vendiera tan bien como te presento un vino.