El abecé de los grandes vinos italianos

|Categoría

Italia es la cuna del arte, del Renacimiento, del diseño, del buen gusto y como nos enseñó el personaje de Toni Servillo en La Gran Belleza, también de la buena vida.

No es casual que el término ‘dolce vita’, que luego se ha exportado al resto del mundo para reflejar un estilo de vida despreocupado y ligado a los placeres más mundanos, naciera a mediados del siglo XX en Roma a golpe de fiestas y excesos. Y tampoco es casual que en Italia se coma y se beba mejor que en la mayoría de lugares del mundo, y en eso tiene gran parte de culpa el vino.

Los griegos ya llamaban a Italia “Enotria” (Tierra del Vino), y el posterior surgimiento y expansión del Imperio Romano solo hizo que el cultivo de la vid se extendiera rápidamente por otros puntos del continente.

En España, actualmente, el contacto que buena parte del gran público tiene con el vino italiano no pasa de los lambruscos de dudosa calidad que se sirven en muchas de las trattorias de nuestro país. Sin embargo, Italia es mucho más que lambrusco. De hecho, hablamos del país con mayor producción vinícola del mundo, solo superado en algunas ocasiones por Francia o España.

Desde el elegante y montañoso norte y hasta el soleado, ruidoso y más caótico sur, Italia es la cuna de algunos de los grandes vinos del Viejo Mundo. Regiones, uvas, bodegas y marcas de referencia que bien merecen un repaso para recordar que, para los italianos, el vino también forma parte de la ‘cosa nostra’. 

Viñedo de Gaja en Piemonte

Regiones más importantes

Antes de hablar de las regiones productoras más importantes de Italia, conviene saber que el vino italiano se divide en dos grandes categorías: los vinos de calidad y los vinos de mesa. Dentro de la primera categoría nos encontramos con las Denominazione di Origine Controllata e Garantita (DOCG), que es el nivel máximo de calidad al cual pertenecen los mejores vinos del país, y las Denominazione di Origine Controllata a secas (DOC), un equivalente a las denominaciones de origen genéricas españolas. En cuanto a la segunda categoría, la de vinos de mesa, se divide a su vez en vinos de Indicazione Geografica Tipica (IGT) y Vinos da Tavola, un equivalente a los vinos de mesa españoles, que no pueden hacer ninguna distinción geográfica ni de variedades en sus etiquetas.

Italia se divide administrativamente en 20 regiones y todas elaboran vino, aunque de ellas, la que abarca una mayor producción es, sin duda, el Veneto, seguido de Toscana y Piemonte, todas ellas situadas al norte del país beneficiándose de un clima más benevolente con la viña.

Dentro del Veneto, donde se produce cerca de un 20% de los vinos de calidad de Italia, destacan por volumen los proseccos, aunque si hay una subregión que sobresale por la calidad de sus vinos esa es la Valpolicella, donde nacen los famosos amarones (que se elaboran con uvas desecadas y vinificadas en seco), los reciotos (unos tintos suaves, aterciopelados y tradicionalmente dulces) y los ripassos, elaborados mediante un curioso sistema de prensado de la fruta utilizada previamente para la elaboración de amarones.

Viñedo de la bodega Cavallotto

La Toscana, que cuenta con una treintena de Denominazione di Origine Controllata y siete Denominazione di Origine Controllata e Garantita, es la cuna de algunos de los más importantes tintos italianos. Entre las denominaciones más importantes de esta región destaca Chianti, que es la mayor en producción, Brunello di Montalcino, donde se elaboran unos vinos marcados por sus largas crianzas que necesitan de un largo reposo en botella para disfrutarlos en su mejor momento, y el Vino Nobile di Montepulciano, una zona de mayor influencia marítima a la que pertenecían los vinos favoritos de la nobleza toscana del siglo XVII. Dentro de los vinos toscanos hay que hacer mención aparte en los llamados Supertoscanos, una categoría no oficial de vinos elaborados en parte con uvas internacionales cuyo origen se encuentra en las restrictivas normas de la denominación Chianti.

El Piemonte, que cuenta con más de 40 DOC y una docena de DOCG, es otra de las zonas más reputadas del país italiano en cuanto a elaboración de vinos de calidad. Esta región, situada al noroeste de la península, se divide en tres grandes partes: la más septentrional, la más meridional (donde se encuentran las D.O. Barbera d’Asti y Moscato d’Asti) y la zona central, situada alrededor del municipio de Alba, donde se encuentran las míticas denominaciones de Barolo, Barbaresco, Nebbiolo, Barbera y Dolcetto d’Alba. También hay que destacar que en el Piemonte se elaboran algunos de los mejores vinos espumosos italianos, como el “spumante” Asti DOCG y el semiespumoso “frizzante” Moscato d’Asti DOCG.

No hay que olvidarse de otras regiones que cuentan igualmente con vinos de gran tradición y reconocimiento internacional. Por ejemplo, en Lombardía, entre el lago de Iseo y la ciudad de Brescia, nacen los espumosos de Franciacorta. Sicilia, en cambio, marcada por sus suelos frescos y de origen volcánico, es entre otros vinos la cuna de los Marsala, uno de los grandes vinos encabezados del mundo. Y si queremos disfrutar de blancos frescos y vivos, algunos de los mejores los encontraremos en el noreste del país, concretamente en la región de TrentinoAlto Adigio y Friuli-Venezia-Julia, ya fronteriza con Eslovenia. Tampoco podemos dejar atrás la región de Emilia-Romagna (de donde proceden los populares lambruscos), así como Puglia o Abruzos, ambas al sur, donde se encuentra la mayor tradición cooperativista del país.

Panorámica desde Azienda Vinícola Follador

Uvas icónicas 

Uno de los puntos fuertes de Italia como país elaborador es su amplia cantidad de uvas autóctonas. De hecho está considerado, junto con Portugal, uno de los países con mayor número de castas cultivadas, habiendo registradas oficialmente alrededor de 350 variedades distintas

Entre las tintas destacan:

  • Nebbiolo: Es la uva que da fama a los grandes vinos del Piemonte, como los de Barolo o Barbaresco. Su nombre procede de la palabra “nebbia” (niebla) que se forma durante los meses de vendimia en las zonas donde se encuentran los viñedos.
  • Sangiovese: Es sobre todo conocida por ser el componente principal de los vinos de Brunello di Montalcino y de Chianti, en Toscana.
  • Corvina: Crece principalmente en el Véneto y se usa para la elaboración de los vinos de Valpolicella junto con otras variedades como la Rondinella y la Molinara. También es usada para la elaboración del amarone y del recioto.
  • Barbera: Es una de las tres uvas tintas más plantadas de Italia junto a la Sangiovese y la Montepulciano. Da fama a los vinos de Barbera d’Asti, en la región de Piemonte. 
  • Montepulciano: Más típica del centro y sur de Italia. Muy importante: no debe confundirse en ningún momento con el vino Nobile di Montepulciano, ya que este es toscano y está elaborado mayoritariamente con uva Sangiovese.
  • Nero d’Avola: Es la casta más importante de Sicilia y tiene cierto parecido con la Syrah y otras variedades utilizadas en el Nuevo Mundo. También se utiliza como ‘coupage’ en los vinos Marsala.
  • Cannonau: Es como se conoce a la uva Garnacha en la isla de Cerdeña, desde donde se dice que se extendió a otras zonas del Mediterráneo durante la época de esplendor de la Corona de Aragón.
Racimos de uvas tintas en un viñedo de Cavallotto

Entre las blancas, algunas de las más importantes son:

  • Glera: Uva blanca utilizada principalmente para la elaboración de proseccos. Fue llevada a Italia desde Eslovenia y se usa para obtener todo tipo de vinos espumosos italianos, aunque se cultiva especialmente en el Véneto.
  • Pinot grigio: También conocida como Pinot gris, no es una variedad propiamente italiana, ya que procede de Francia, aunque en Italia se cultiva con gran éxito en regiones del norte como Lombardía o Friuli-Venecia Julia. 
  • Cortese: Tiene una larga tradición en la historia del vino italiano. Se cultiva principalmente en el sureste de la región de Piemonte y es muy utilizada en los alrededores de la ciudad de Asti. 
  • Trebbiano: Una variedad con presencia tanto en Italia como en Francia. En el país que nos ocupa es muy utilizada en la Toscana y en la zona de Umbria, y su nombre se dice que procede del río Trebbia, que atraviesa la región de Emilia-Romagna. 
  • Tocai Friulano: Originaria del norte de Italia y asociada tradicionalmente a la región de Friuli, donde algunos la llaman Sauvignonasse o Sauvignon vert. Es muy utilizada para la elaboración de blancos ligeros. 
  • Vermentino: Variedad italiana de piel clara cultivada especialmente en las regiones de Cerdeña, aunque también en el Piemonte y la Toscana. Igualmente se puede encontrar en la Provenza francesa, en Córcega e incluso en algunas provincias de Andalucía.
Vendimia en el Piemonte

Vinos y bodegas destacadas:

A pesar de los grandes volúmenes, de la inmensidad de referencias y variedades que atesora el vasto viñedo de Italia, hay que tener siempre en mente algunos nombres de referencia a la hora de comprar vino italiano.

Empezamos nuestro recorrido en la Toscana, donde se elabora el que seguramente es el tinto más famoso del país: Sassicaia, de Tenuta San Guido, el cual recibió los 100 puntos Parker en su añada 2016. Otro nombre mítico de la región es el de Marchesi Antinori, una familia que lleva 600 años dedicada a la elaboración de vinos y que firma vinos tan icónicos como Solaia o Tignanello. Sin irnos de la Toscana, tampoco podemos olvidarnos de bodegas como Fattoria Le Pupille, Tua Rita o Le Macchiole, emblema de la viticultura ecológica en la región. Y centrándonos específicamente en Chianti, nuestras recomendaciones son Castello Di Querceto, un clásico en la región con siglos de historia, y Castello Dei Rampolla, que aúna clasicismo e innovación.

En la otra gran región vinícola de Italia, el Piemonte, uno de los nombres de referencia es el de Gaja, una familia que se estableció en la región a mediados del siglo XVII y sigue elaborando algunos de los Barolos más exclusivos del país. También os recomendamos sumergiros en la magia de Cavallotto, una bodega familiar muy unida a la colina de Bricco Boschis.

En Valpolicella (Véneto), nuestra apuesta es la casa Tommasi, gestionada actualmente por la cuarta generación de winemakers. Y si nos vamos a la cercana región de Friuli, en el extremo noreste del país, dos nombres a tener muy en cuenta: Zuccolo y Roncaia, esta última situada en un entorno muy evocador, entre iglesias del siglo XV y castillos medievales.

Familia Antinori

Para explorar una zona con menos glamour pero de igual tradicional vinícola, nos vamos a Abruzos, en el centro del país, cerca del mar Adríatico. Ahí, a pocos kilómetros de la ciudad de Pescara se encuentra Podere Castorani, una bodega situada en una finca histórica de finales del siglo XVIII que, como curiosidad, perteneció a un profesor de la Sorbona que desarrolló la primera cirugía de cataratas. 

Si preferimos viajar hasta Sicilia, nuestra recomendación es Planeta, una joven y moderna bodega situada en la isla más grande del mediterráneo, dominada por el volcán Etna. 

Y para cerrar boca, una ronda de espumosos ‘made in Italy’ de primer nivel como los de Azienda Vinicola Follador o Valdo Spumanti, dos casas históricas del Véneto que elaboran algunos de los mejores proseccos del país. 

Después de este repaso, estamos seguros de que el vino italiano ha dejado de tener secretos para ti. ¡Ahora solo hace falta disfrutarlo! 

Foto de portada de Bodega Cavallotto (Piemonte).