Entrevista a Manuel Villanueva, autor de ‘Palabra de vino’

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Si salen a la calle y le preguntan a la primera persona que se cruce en su camino quién es Manuel Villanueva (Marín, Pontevedra, 1957), seguramente no sepan qué responderle. Sin embargo, bajo este nombre se esconde uno de los directivos más importantes de la televisión en España. No lo verán demasiado delante de las cámaras ni de los micrófonos, pero como director general de contenidos de Telecinco y Mediaset España es una de las figuras que ha escrito entre bambalinas la historia de los medios de comunicación audiovisuales de nuestro país durante las últimas décadas.

Manuel es, además de un experto en comunicación, un apasionado del vino y de la buena conversación. Por eso acaba de publicar el libro Palabra de vino. El placer de una grata conversación hasta apurar la botella (Editorial Muddy Waters Books), en el que charla amistosamente con 34 personalidades de distintos ámbitos. Desde Iker Casillas hasta Alejandro Sanz pasando por José Coronado, Raúl del Pozo, Javier Sardá o el sumiller Josep Roca. 34 interesantísimas conversaciones resumidas en 286 páginas con el vino siempre como hilo conductor.

¿Cómo surgió la idea de publicar el libro ‘Palabra de vino’?

Salió del departamento comercial de Mediaset y de la editorial Muddy Waters Books a raíz de la colaboración semanal que llevo a cabo en el diario digital Nius, en la que combino dos de las cosas que más me gusta hacer en la vida: hablar con amigos y beber vino. En ese medio tengo una sección semanal en la que me apodo el Correcaminos Gastronómico, ya que me gusta explorar la gastronomía y el vino a través de los viajes. Lo que pasa es que cuando llegó el confinamiento de marzo de 2020 ya no podía viajar con este propósito, así que se me ocurrió la idea de llamar a amigos para hablar con ellos compartiendo una botella de vino. Al primero que llamé fue a Pitu Roca (sumiller de El Celler de Can Roca), y luego a Agustín Santolaya (director general de Bodegas RODA), pero después hice partícipes de estas conversaciones vinícolas a otros amigos no tan vinculados profesionalmente con el sector, como Alejandro Sanz, Iker Casillas, José Coronado o Juan Echanove entre otros muchos.

En el libro hay personalidades del deporte, del espectáculo y de los medios de comunicación ¿Cree que el vino, para que interese a todos, debe contarse desde una vertiente menos técnica y más lúdica?

A veces se le pide al público generalista que entienda de vino, y yo creo que los únicos que saben de vino realmente son los que lo hacen o los que viven de él, como los bodegueros, los enólogos o los sumilleres. La gente dice que yo sé de vinos, pero lo único que hago es conocerlos. Sé los que me gustan y los que no, y así voy acercándome a ellos. Es igual que en la televisión, el público consume la televisión que le gusta. Para acercar el vino al gran público y que lo entienda creo que es bueno darle un relato que hable de su origen y de las historias humanas que hay detrás. Como dice Pitu Roca en su libro Tras las viñas, “el vino no solo refleja el paisaje en el que nace, sino el alma de quien lo elabora”. 

Manuel Villanueva en una imagen cedida por Mediaset España.

De los personajes que ha entrevistado para este libro, ¿Cuál le ha sorprendido más en cuanto a su conocimiento o acercamiento al vino?

De muchos ya conocía su afición por el vino, pero me ha sorprendido por ejemplo el conocimiento que tiene sobre el tema Alejandro Sanz, que además está emprendiendo en su finca de Jarandilla de la Vera (Cáceres) un proyecto vinícola de la mano de algunos especialistas. También me sorprendió la extraordinaria bodega de Alfonso Carrascosa (presidente de Legálitas), que es una de las colecciones privadas más grandes que conozco en España.

¿Por qué cree que no existen demasiados programas de televisión dedicados en exclusiva al mundo del vino?, ¿no interesan al gran público?

Por una parte, en algunos medios existe una limitación legal con el tema de las bebidas alcohólicas, y por otra parte existe un tema de interés. A los que nos apasiona el vino creemos que es algo que le interesa a mucha gente, pero la realidad es que luego le interesa a quien le interesa. La televisión generalista es un espacio difícil para hablar solo de un tema tan concreto como el vino, porque no deja de ser una temática muy de nicho. Sin embargo me consta que en algunas plataformas de pago se está pensando en hacer algo en este sentido y existen iniciativas para contar el vino a través de espacios audiovisuales dedicados a él. De hecho ya se han hecho experiencias maravillosas como el documental de José Luis López Linares y Antonio Saura: El jerez y el misterio del Palo Cortado.

Como director de contenidos de Telecinco y Mediaset supongo que estará acostumbrado a pensar constantemente en cómo atraer al público joven, algo que le cuesta mucho conseguir al sector del vino. ¿Cómo cree que podría atraer el mundo del vino a esta población?

Para empezar hay que quererlos. En el mundo de la cerveza, que tiene mucha mayor penetración en este mercado, nadie le pide a los jóvenes que sepan distinguir entre distintos lúpulos o elaboraciones. En el vino hay que desencorsetarse, y relacionarlo mucho con la experiencia del viaje y con el paisaje que le rodea. Hay que intentar atraer a la gente desde el relato, y para eso es fundamental tener una historia que contar. La historia de una etiqueta, de una bodega, de un viñedo concreto…

¿Habrá segunda parte de Palabra de Vino?

Todos los sábados sigo citándome con amigos en Nius, que es el día en el que publico mi colaboración semanal. No sé si estas nuevas charlas se trasladarán al papel, ya que eso dependerá de la editorial. Pero tengo que decir que me divierte mucho hacer lo que hago porque junto tres aficiones que me encantan: hablar con gente a la que conozco, compartir vino con ellos y el mundo de la literatura, tal y como se aprecia en el libro, pues muchos de los invitados proceden de ese campo. 

Como gallego amante del vino, díganos sus tres elaboradores o bodegas de referencia en su tierra

Tengo muchos amigos que elaboran vino en Galicia y a los que aprecio por su enorme trabajo, pero voy a destacar a Rodrigo Méndez, que ha hecho mucho también por los tintos de las Rías Baixas junto a Xurxo Alba (Albamar) o Eulogio Pomares (Zárate). También valoro mucho a José Luis Mateo, que de hecho es uno de los invitados que sale en el libro, al que considero casi un druida en Monterrei, y que hace cosas fascinantes. Y para terminar, a Fernando González, de Algueira, una bodega de referencia en la Ribeira Sacra.

Díganos un vino que nunca falte en la bodega personal de Manuel Villanueva

En mi bodega personal nunca falta un vino de Agustín Santolaya (RODA), un vino de la Ribera del Duero de Dehesa de los Canónigos, a los que considero amigos y casi hermanos. Y, por supuesto, un albariño de Rodrigo Méndez

Palabra de vino. El placer de una grata conversación hasta apurar la botella

Editorial Muddy Waters Books

Año de publicación: 2021

286 páginas

22€

*Imagen de cabecera cedida por Mediaset España.