¿Cuál es el vino más caro de España?

|Categoría

Hablar de vinos caros en España es abrir un melón al que muy pocos quieren enfrentarse. Siempre entran en la ecuación premisas como el enólogo, las viñas, el terruño o la elaboración, y cada quien considera unas más relevantes que otras a la hora de ponerle precio a un vino. 

Existen ciertas denominaciones alrededor del mundo cuyos vinos se han encumbrado como algunos de los más valiosos del mercado, como es el caso de la AOC Châteauneuf-du-Pape. Sus viñedos, situados generalmente sobre terroir de galets, están influenciados por el paso del Ródano y los vinos que proceden de esta tierra están enormemente valorados a nivel económico.

Es indiscutible que en nuestro país también existen varias referencias que, a lo largo de su historia, han conseguido posicionarse como algunos de los vinos más apreciados de nuestras fronteras. Ribera del Duero es una de las denominaciones españolas que cuenta con un mayor número de vinos de altos vuelos. Es el caso de Pingus, con un precio que siempre supera las cuatro cifras y creado por el archiconocido Peter Sisseck, el enólogo al frente de la homónima Dominio de Pingus. 

Pingus, uno de los vinos más caros de España

Otro de los nombres propios que siempre suena al hablar de vinos valiosos y Ribera del Duero es Vega Sicilia. Su Único suele estar posicionado como uno de los tintos de mayor coste del mercado. Aunque se encuentra un escalón por debajo en cuanto a precio, su Valbuena 5º Año también se encuentra posicionado como un vino top y su precio en el mercado ronda los 120€. 

Pero no todos los vinos caros se encuentran en Ribera. También en Castilla y León pero más al norte, en el Bierzo, se elabora uno de los tintos más preciados de nuestro país: La Faraona, que también supera las cuatro cifras. Un Mencía con Palomino fino y Godello firmados por el mítico Álvaro Palacios que ya es un emblema del panorama vinícola español. Dicen que la fama de este tinto fue la que abrió el camino y la que propició el auge de los vinos bercianos. 

Álvaro Palacios, creador de La Faraona

No están todos, por supuesto, pero sí son todos los que están. De hecho, cada añada que pasa el valor de estos vinos se revaloriza más y más, llegando a multiplicar exponencialmente su precio. Pero lo mejor de todo es que, a fin de cuentas, el valor de un vino va mucho más allá del precio y cada cual podemos darle un valor económico y, por qué no, también sentimental.