Cognac, la cuna de una bebida mítica

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Este invierno, Destinos Líquidos se dirige hacia el norte para explorar Cognac, el lugar donde nace el destilado que toma su nombre. Porque sí, Cognac no solo es el nombre de una bebida mítica, sino también de una denominación de origen francesa, como ocurre con Champagne, y el único sitio dónde se permite elaborar este destilado de color ámbar. Incroyable ! Partiendo de esta base imprescindible para cualquier amante de este espirituoso, te proponemos un tour por la zona. C’est parti !

La historia de un brandy único

Ubicada a una hora del litoral atlántico, en el suroeste de Francia, Cognac es una ciudad llena de riquezas. Atravesada por el río Charente, este moldeó la historia de esta ciudad mercantil. En la Edad Media, el comercio del vino y de la sal contribuyeron a su prosperidad y marcaron su organización durante cinco siglos, antes de que floreciera, unos siglos más tarde, por la producción de aguardiente. 

Durante el Renacimiento, los negociantes holandeses compraban las mercancías de la zona y en el siglo XV decidieron destilar los vinos de la región para mejorar su conservación durante los viajes de regreso al norte.

Así nació el brandwijn o “vino quemado”, de donde proviene, a su vez, la palabra brandy. En el siglo XVII apareció la doble destilación; los franceses fueron modificando y adaptando los alambiques instalados por los holandeses, perfeccionando las técnicas de elaboración. Et voilà !

Hennessy dominando el río Charente

¿Por qué visitarla?

La denominación de origen, reconocida en 1936, abarca los departamentos de Charente, Charente-Maritime, Deux-Sèvres y Dordogne, por lo que el coñac no solo se produce en la ciudad homónima. Además, existen seis crus distintos en función de la zona de elaboración del coñac: Grande Champagne, Petite Champagne, Borderies, Fins Bois, Bons Bois y Bois Ordinaires.

El terroir de esta zona, arcillo-calcáreo y limoso, es idóneo para la producción del destilado, y en especial para el cultivo de la Ugni blanc, uva empleada principalmente en su elaboración, considerada como más resistente y con un mayor rendimiento que otras variedades que crecen en la región.

Cabe recordar que el coñac no envejece más una vez ha sido embotellado. En las destilerías podrás catar tres tipos distintos que se categorizan según la edad del aguardiente más joven en botella.

El viñedo de Cognac

¿Qué visitar?

Martell (1715), Rémy Martin (1724) o Hennessy (1765) son las más antiguas maisons de coñac, a las que siguieron numerosas casas en el siglo XIX. Visitarlas es una experiencia única que siempre recordarás por la autenticidad de sus edificios y la oportunidad de degustar sus coñacs más emblemáticos.

La ciudad de Cognac es sin duda un destino imprescindible para conocer más a fondo el destilado, aunque también ofrece múltiples opciones turísticas que te encantarán, desde pasear por sus calles peatonales hasta alquilar un barquito para navegar por el Charente, o tomar un café en la plaza François I y vagar por el jardín del ayuntamiento después de haber cruzado el Pont Neuf y visto la torre Saint Jacques… ¡Te espera una estancia animada! 

¿Dónde comer y beber?

La región charentaise no tiene nada que envidiar al resto de Francia en cuanto a gastronomía. Entre las especialidades de la zona, encontramos el melón: anaranjado y dulce, delicioso con jamón y ciruelas pasas. 

Pero al estar muy cerca de la costa atlántica, tienes que probar los pescados y mariscos de la zona, en especial las ostras. Te avisamos que suelen servirlas acompañadas de grillon charentais, un paté de cerdo típico de allí. Una combinación… sorprendente. ¡Atrévete!

Y si tuviéramos que recomendarte un sitio donde comer en Cognac, no dudaríamos ni un segundo: Le Bistrot de Claude es nuestra elección. Nos encantó porque apuesta por productos y bebidas locales: podrás pedirte una copa de G’Vine, la ginebra elaborada en Cognac, una de Cirôc, el vodka local, o una copa de Pineau des CharentesOh la la !

Cuatro propuestas para disfrutar del coñac

Muy popular en todo el mundo, el cognac Very Special de Hennessy es la opción perfecta para tus cócteles. Si los más puristas lo aprecian seco o sur glace, te recomendamos seguir una de las recetas de la casa para degustarlo, el Pineapple Sour, una de nuestras favoritas. 

Courvoisier nos deleita con su VSOP (Very Special Old Pale), una apuesta segura, premiada por varias medallas de oro y plata. Flores, melocotón y toques tostados se entremezclan para ofrecer un cognac que destaca por su fineza. Pruébalo con queso brie.

¿Conoces G’Vine? Si no es el caso, no pierdas más tiempo. Esta ginebra procedente de Cognac se elabora a partir de la uva Ugni blanc y de otros botánicos. En cata, distinguimos notas delicadas, florales y picantes, que se aprecian perfectamente con un poco de tónica. Santé !

Y terminamos con el vodka Cîroc, también de origen francés y concretamente de esta zona sur del país. ¿Su peculiaridad? También está hecho con uvas. ¿Adivinas con qué variedades? La Mauzac blanc y nuestra querida Ugni blanc, bien sûr.