Descubre cómo las vides renacen con la primavera

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Abril es uno de los meses más importantes en el ciclo anual de la vid, cuando se produce la brotación. La planta comienza su ciclo vegetativo en el hemisferio norte, mientras en el Sur celebran las fiestas de la vendimia.

Por su situación geográfica, países como Chile o Argentina, donde las estaciones ocurren a la inversa que en el hemisferio norte, viven su verano entre febrero y abril, cuando finaliza el ciclo vegetativo de la vid.

En cambio, en la mitad norte del planeta, después de varios meses de reposo en los que la vid parece estar dormida durante el invierno, la primavera las devuelve a la vida gracias al aumento gradual de la temperatura del suelo.

Justo después de la fase de lloro de la cepa, en la que esta segrega savia por los cortes producidos durante la poda al final del invierno, la planta comienza a realizar la absorción de nutrientes del suelo.

Para los viticultores, marzo y abril son meses críticos, ya que aún se pueden producir algunas heladas que acaben con la cosecha del año por impedir la brotación y el desarrollo normal de la vid.

Es en este estadio en el que la planta comienza la reactivación del metabolismo de los azúcares y de la respiración celular que dará origen a los primeros brotes.

El período de brotación consiste en el engrosamiento de las yemas y la aparición de los brotes, que estarán creciendo y dando paso a la floración hasta mitad de junio aproximadamente.

Las condiciones ideales para esta fase de la vid en la que decenas de flores de cada racimo pierden la corola y quedan al descubierto son temperaturas altas y ambiente seco

El déficit estival de agua en el suelo hará que la plante deja de crecer y dé paso a la maduración de las uvas, un proceso que se prolongará hasta la fecha de la vendimia al final de la estación.

Entre 45 y 50 días antes de ese momento tan esperado por todos los viticultores y para el que trabajan todo el año, es cuando se produce el envero. Esta etapa se caracteriza por que la uva cambia su color, engrosa, concentra los azúcares, degrada sus ácidos y hace su piel más flexible.

Con la vendimia y el final de la maduración de los frutos, el cambio estacional dará paso a la caída de las hojas, la vid se prepara de nuevo para el reposo invernal.