Celebra el Día del Libro… ¡con un destilado!

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El año pasado, para celebrar este día, os proponíamos un recorrido por la literatura universal, en el que maridamos libros ambientados en viñedos y bodegas con algunos de los mejores vinos del mundo. Este año queremos que sigáis disfrutando del placer de viajar con la lectura y, para ayudaros a paladear con intensidad algunos de nuestros clásicos favoritos, nos hemos atrevido a acompañarlos de deliciosos destilados que, por su origen y características, nos trasladan a los escenarios de cada uno de los libros que aquí os presentamos. ¡Despegamos!

DEST. 1:  México, un mundo mágico

Gracias a su inagotable acervo cultural y a una tradición oral acostumbrada a no distinguir lo real de lo fantasioso, México se convirtió en el caldo de cultivo ideal para el nacimiento de algunos de los máximos exponentes de la corriente latinoamericana del realismo mágico. Esta capacidad para tomar como cotidianos los hechos más extraordinarios era especialmente palpable en la sociedad rural mexicana, la misma que sirvió a Juan Rulfo para ambientar su libro de cuentos El llano en llamas o a Laura Esquivel para situar su famosa novela Como agua para chocolate.

Para sumergirnos en los universos agrestes que estos autores nos plantean, nada mejor que hacerlo junto a un buen trago de tequila o de mezcal procedente de agaves cultivados en las zonas más recónditas del estado de Jalisco. La Cofradía Añejo es uno de esos destilados excepcionales, elaborado a partir de agave azul cosechado en la localidad jalisqueña de Tequila. Mezcal Vago es otra opción extraordinaria para conocer de primera mano el México rural y la compleja labor que desempeñan los jimadores artesanos en el estado de Oaxaca. Sin embargo, nosotros creemos que no hay nada más típico que el Mezcal Burrito Fiestero, elaborado a partir de agave cenizo del estado de Durango e ideal para adentrarse en este mundo fantástico.

DEST. 2: Caribe, el exotismo de lo real maravilloso

Como en el México rural, las corrientes del realismo mágico y de lo real maravilloso también brotaron entre los escritores de esta región, que encontraron en ellas una forma excepcional de expresar la peculiar manera de entender la vida de sus habitantes. En El reino de este mundo, Alejo Carpertier nos da a conocer un Caribe multicultural, plagado de elementos sobrenaturales, que atrapa al lector desde el primer momento. En esta línea, otros autores caribeños, como Gabriel García Márquez, recrean ciudades llenas de color y de música, como las que podemos encontrar -inspiradas en Cartagena de Indias- en El amor y otros demonios o en El amor en los tiempos del cólera

Pero, para acercaros a estas codiciadas aguas tropicales sin salir del salón de casa, además de adentraros en las lecturas señaladas, es preciso que os recreéis en sus aromas y sabores. Nosotros os proponemos hacerlo a través de rones como Zacapa 23, un guatemalteco que se ha convertido en uno de nuestros bestsellers gracias a su elaboración con miel virgen de caña en lugar de con la típica melaza. Aunque si lo que queréis es zambulliros en el Caribe isleño, debéis acercaros a las destilerías roneras más emblemáticas de las Antillas, como la cubana Havana Club, la bermudeña Bacardi o las dominicanas Ron Barceló y Ron Brugal. También bañada por este mar, pero en tierra firme, podéis encontrar la famosa Hacienda Santa Teresa, emblema y orgullo del Caribe venezolano por elaborar algunos de los mejores rones del mundo.

DEST. 3: Rusia, encanto helado

Entre el destino anterior y este al que ahora llegamos, no solo hay una acusada diferencia térmica, sino también cultural. Durante mucho tiempo, la literatura rusa estuvo marcada por la frialdad de su sistema político, que no dudó en poner esta “herramienta” al servicio de sus objetivos. Sin embargo, a partir de los años 50, la llamada literatura del deshielo dio obras convertidas en auténticos cantos a la vida y al amor, como Doctor Zhivago, de Borís Pasternak, o El viaje de los diletantes, de Bulat Okudzhava. Además, este vasto territorio de nieves ha servido a muchos autores contemporáneos para situar sus novelas, como sucede con el recién publicado Transbordo en Moscú, de Eduardo Mendoza, un divertido libro hecho para los amantes de las tramas detectivescas.

Evidentemente, con estas grandes obras nada puede maridar mejor que un excelente vodka rusoBeluga Noble es, además del buque insignia de la Casa Beluga, un destilado único reconocido mundialmente como símbolo de lujo y de calidad gracias al trabajo encomiable de sus elaboradores, que recogieron todo el saber hacer de los 120 años de historia de la prestigiosa destilería Mariinsk. Por su lado, Smirnoff Red Label es, probablemente, el vodka premium más conocido del mundo. Triple destilado a partir de diferentes mezclas de granos, filtrado diez veces a través de siete columnas de carbón, os trasladará de inmediato al exótico país de las matrioshkas.

DEST. 4: Jerez, el mito vivo del romanticismo

Del gélido clima ruso, volamos al calor de Andalucía, una de las regiones más mitificadas de nuestro país. Hasta ella han acudido, embelesados por su romanticismo, escritores de todo el mundo que anhelaban conocer sus mil y una tradiciones, sus leyendas apasionantes y su rica y agitada historia multicultural. Jerez de la Frontera, especialmente famosa por sus vinos, su flamenco y sus caballos, ha sido recreada en decenas de novelas, como La fuente de oro, de Juan Pedro Cosano, o La Templanza, de María Dueñas. Ambos autores se han servido de esta ciudad única para crear tramas sorprendentes con la ayuda de un telón de fondo inmejorable: sus bodegas y sus viñedos.

Por eso estos libros no pueden leerse si no es con una copita de alguno de los maravillosos vinos del marco de Jerez o disfrutando de su destilado por antonomasia, el brandy. Excelentes ejemplos de esta bebida típica de Jerez, que puedes conocer mejor en este otro post, son, entre otros muchos, nuestro superventas Brandy de Jerez Gran Duque de Alba, elaborado a partir de aguardientes y destilados de excelentes vinos de Palomino y Airén; y nuestro querido Brandy de Jerez Valdespino Rare Spirits, un Jerez Solera Gran Reserva con una vejez media superior a 30 años, envejecido en botas de Jerez que previamente han contenido finos y amontillados de las nobles soleras de Valdespino

Fin del trayecto: Sevilla, puerto de Indias

Como Jerez, Sevilla es una de esas ciudades ambicionadas por todos los románticos y soñadores del mundo, y una excelente forma de concluir nuestro fascinante viaje gastro-literario. Y es que las novelas ambientadas en esta colorida ciudad cuentan siempre con un poderoso as bajo su manga: Sevilla como puerta de América. Su histórico tráfico colonial ha hecho de ella un lugar repleto de culturas y tradiciones ancestrales que se mezclan y perviven de forma insólita a lo largo de los siglos. Muestra de ello son las novelas de dos grandes autores de nuestro tiempo: La conjura de Sevilla, de Matilde Asensi, y La reina descalza, de Ildefonso Falcones, que recrean una ciudad irrepetible, habitada por personajes muy cautivantes y marcada por los extraordinarios factores históricos y sociales antes mencionados.

Como no podía ser de otra manera, estos libros deben ser maridados con alguna de las ginebras elaboradas por la famosa destilería Puerto de Indias. En 1880, su fundador se instaló en una finca de Carmona, en Sevilla, donde aprovechó un manantial de aguas subterráneas de la época romana para elaborar destilados en alambiques de cobre mediante técnicas tradicionales. A día de hoy, esa finca sigue siendo la sede de la actual destilería, que ofrece ginebras tan populares como Puerto de Indias Classic o Puerto de Indias Strawberry Ed., ambas elaboradas a partir de métodos tradicionales. Los cócteles que podrás preparar con ellas serán una excelente forma de poner punto y final a este viaje inolvidable.