Detrás de Casa Balaguer se encuentran Marta y Andrés, dos enólogos formados en la Universidad Politécnica de Valencia que decidieron dar vida a un proyecto basado en una idea clara: el vino más puro nace siempre de una tierra viva.
Ubicada en Villena (Alicante), la Finca Casa Balaguer no es solo un viñedo, sino un auténtico ecosistema agrícola. En este entorno conviven policultivos de viñas, olivos, cereales y frutales junto a una granja integrada con animales, creando una armonía que nutre el suelo.
Filosofía de trabajo
La filosofía de trabajo se rige por una agricultura 100% ecológica y biodinámica, sin intervención de productos químicos. El respeto a los ritmos naturales y la recuperación cepa a cepa de variedades locales tradicionalmente olvidadas definen el trabajo de esta casa.
Sus suelos destacan por su gran diversidad geológica, combinando gravas, margas y zonas de arenas sueltas con rocas calcáreas. Este perfil variado aporta a las uvas un equilibrio característico entre la frescura, la tensión mineral y la estructura.
La Monastrell es la variedad tinta predominante, acompañada en sus ensamblajes y vinos parcelarios por otras castas autóctonas o tradicionales como Arcos, Miguel de arco, Garnacha peluda, Tortosí o Moscatel.
Elaboraciones
En la bodega se apuesta por una elaboración limpia y sensible, orientada a reflejar el paisaje sin artificios. Para las crianzas y fermentaciones se utilizan recipientes nobles como depósitos de hormigón, tinajas de barro hechas a mano, damajuanas de cristal y barricas de roble usadas.
La tipología de sus vinos busca la máxima finura y expresión del terruño mediterráneo, alejándose de la pesadez o las extracciones excesivas. Destacan sus tintos jugosos y frescos como Tragolargo o sus elaboraciones parcelarias.
Casa Balaguer representa una visión sincera y contemporánea del vino alicantino. Una propuesta honesta para los aficionados que buscan descubrir elaboraciones llenas de vida, elegancia y fidelidad a sus raíces.