Revisitando la tradición

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Una selección de sabores con los que dar brillo a cualquier mesa.

En el campo gastronómico de las recetas invernales, existe un punto medio entre lo “viejuno” rancio y la innovación intrascendente en el que se pueden encontrar excelentes joyas culinarias al alcance de todos los gustos. Platos reconfortantes, de esos que te hacen sentir como en casa y que ahora necesitamos más que nunca. Por eso, queremos ofrecer algunas combinaciones para triunfar y no fallar en ninguna situación.

Patatas a la riojana

Sin ninguna duda se trata de una de esas cazuelas que te solucionan una comida con pocos ingredientes. Como muchas de las grandes elaboraciones del recetario clásico, su origen humilde y su espectacular resultado ha conseguido que este plato de cuchara a base de patata, pimiento choricero y chorizo sea uno de los mejor recibidos en cuanto caen las temperaturas. Para equilibrar su contundencia te aconsejamos la vibrante frescura de Monopole Clásico 2017 o la plenitud de Prosper Maufoux Chardonnay Elégance 2018.

Boletus confitados con yema curada

Aprovechar lo que la tierra ofrece en cada momento es una virtud que debemos aplicar en todo momento. Por eso nos encontramos en la mejor época del año para deleitarnos con la sutileza y elegancia de una de las setas con más seguidores del mundo. Confitadas alcanzan un nivel organoléptico de cotas superlativas, cuya combinación con una Mencía como la de Pétalos del Bierzo 2019 es un regalo para los sentidos. 

Alcachofas a la montillana

Hablando de productos de invierno, no podemos olvidarnos de una de las reinas de la huerta. La versatilidad de la alcachofa hace que luzca en cualquier elaboración, pero cuando se guisa acompañada de vino fino y caldo de carne durante el tiempo que se merece proporcionan un placer indescriptible. Su personalidad hace que sea difícil de armonizar con tintos o blancos, pero para eso tenemos la suerte de contar con generosos como Gran Barquero Amontillado que tienen el poder de equilibrar cualquier combinación de sabores.

Zarzuela de marisco

Otros de esos platos de tronío que han quedado un tanto en el pasado pero que están llenos de verdad es esta elaboración a base de verduras y manjares del mar que explosionan en boca. Cada cucharada de este néctar hace las delicias de cualquier sibarita cuando lo acompañamos de un espumoso como Mumm Grand Cordon gracias a su finísima y elegante acidez.

Solomillo Wellington 

Un hojaldre a modo de abrigo de una suculenta pieza de carne. Esta brillante idea ha dado lugar a uno de los platos con más solera a nivel internacional, ya que su combinación de texturas y sabores se han ganado la aprobación de los paladares más exigentes. Acompañado por un ribera de altura como el sedoso Viña Pedrosa Reserva 2016, podrás acceder al trono del disfrute.