Marida tus ibéricos como un profesional

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Hay quien cree que el arte del maridaje está reservado para las narices más vivaces. Nosotros, por nuestra parte, creemos que cualquiera que tenga gusto por la buena gastronomía y un puntito de osadía también puede crear sus propias combinaciones. Hoy os proponemos algunas alternativas al clásico tinto para maridar los magníficos productos de Ibéricos Carrasco, una de las casas decanas de Guijuelo.

Antes de ponernos manos a la obra, debéis saber que el punto en común de todos los productos ibéricos de este elaborador salmantino es la materia prima: el cerdo ibérico de bellota. Así, todos los embutidos que maridaremos contarán con una grasa infiltrada de excelente calidad, con un punto aromático a frutos secos procedente de la alimentación natural del cerdo. Así, nuestro objetivo será encontrar el mejor acompañamiento para este matiz tan característico.

El jamón ibérico de bellota es, a su vez, el rey de la mesa navideña. Es más que habitual verlo presidiendo los entrantes en estas fechas tan señaladas. Puede que nuestro sentido común nos pida combinarlo con un tinto. Es lo que nos han enseñado, ¿verdad? «Los ibéricos siempre han de ir maridados con tintos». Pero ese toque de osadía que os comentábamos al principio nos pide ser atrevidos y unir este manjar a un champagne como Laure d’Echarmes Brut. Las burbujas y los apuntes de bollería acompañarán de maravilla este bocado sublime.

El lomo ibérico, por su parte, cuenta con un toque ahumado gracias al pimentón del aliño. Se nos viene a la mente lo bien que funcionan estos apuntes con la salinidad de una manzanilla. La Guita En Rama sería una apuesta ganadora que elevará los matices de nuestro ibérico a su máximo exponente.

El salchichón, sin embargo, cuenta con matices picantes debido a los granos de pimienta de la mezcla del magro con la grasa ibérica. En este caso sí que nos lanzamos con un tinto, y una opción magnífica es una uva poco conocida como la Gamay de Mogron. Junto con Trénel Morgon Côte de Py conformarán el matrimonio perfecto.

Por último, el chorizo ibérico combina de maravilla con un rosado espumoso como puede ser Llopart Microcosmos. Los apuntes ahumados y especiados del ibérico, procedente en buena parte del pimentón, casan muy bien con la acidez y la untuosidad de este vino.