Juan Bautista y Ana, vignerons en Rioja

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“Poca gente incluso de Rioja ha probado en su vida un 100% Graciano, por eso con nuestro Experiencia 2 queremos enseñar otra cara del viñedo riojano que muchos aficionados desconocen.”

Sois unos vignerons riojanos exultantemente jóvenes. ¿Por qué distéis el paso de hacer vuestro propio vino?

El paso lo dimos al hacernos cargo por obligaciones de la vida de una bodega que ya estaba en marcha como era la de mis padres, Paco y Julia. Tanto Ana como yo ya nos dedicábamos al mundo del vino. Ella desde el punto de vista de la exportación y yo incluso había hecho mis propios vinos, así que juntos formamos un equipo que se complementa bien.

¿Trabajar con tu pareja hace las cosas más fáciles o todo lo contrario?

Hay momento en los que es fenomenal, porque toda la fuerza que pones en el vino la estás poniendo también en la pareja, pero también existen momentos más complicados. Eso sí, conseguir una meta profesional juntos es fantástico. En el mundo en que vivimos, si tu pareja no entiende lo que haces y lo que te apasiona, es muy complicado. Afortunadamente hacemos un buen tándem porque sabemos potenciar lo mejor del otro.

¿Cuál creéis que es el secreto para que gente de vuestra generación o incluso más joven se aficione al vino?

Creemos que el secreto es ser uno mismo y demostrar que lo más importante del vino es disfrutarlo. Si luego conseguimos que la gente lo entienda, mejor; pero vamos a empezar porque lo disfruten. Hay que tener empatía por el consumidor. Cuando eres joven a lo mejor no te gusta la carne madurada, pero con los años tus gustos también cambian, y con el vino ocurre lo mismo, quizás hay que empezar por vinos sencillos, con unas notas más golosas o dulzonas, pero todos vamos evolucionando. Hay que saber explicar que el vino no es necesariamente una bebida propia de gente mayor.

Experiencia 2 es un vino que no está dentro de vuestra gama estándar, sino que forma parte de una colección más exclusiva. ¿Qué define a esta colección?

Los vinos de la colección Experiencia surgieron de nuestro afán por mejorar nuestros vinos más asentados en el mercado. Con el Experiencia 1 quisimos ver cómo se comportaba la Garnacha en nuestra zona, y por eso sacamos un monovarietal de Garnacha riojana. Para la Experiencia 2 quisimos hacer lo mismo pero con la Graciano, ya que poca gente incluso de Rioja ha probado en su vida un 100% Graciano. Ahora estamos preparando la número 3 y ya tenemos en mente por dónde irá la 4. Son experimentaciones que nos están haciendo disfrutar muchísimo y están haciendo que muchas personas descubran realidades del vino de Rioja que quizás desconocían. Son los vinos con los que mejor nos lo pasamos como elaboradores.

¿Por qué hay tan pocos monovarietales de Graciano?

Es una uva complicada y tienes que trabajarla muy bien para que no te salga un vino muy duro. Para evitarlo, nosotros recogemos la uva en un momento totalmente diferente que si la utilizáramos para mezclar, es decir, en un punto de maduración más avanzado. Y en bodega es lo mismo, tienes que ser paciente y saber darle el tiempo necesario de oxidación, siempre sin demasiada madera, porque es una uva que no soporta bien la barrica excesiva. Se puede decir que le viene bien la evolución pero no el exceso de madera, por eso tiene un tiempo mínimo de crianza en botella de año y medio.