Entrevista a José Carlos Álvarez, de Convento de Las Claras

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José Carlos Álvarez es uno de los mayores conocedores de la Ribera del Duero. A lo largo de 15 años elaboró una tesis doctoral sobre el terroir de la región, y durante 6 años fue director general de la Denominación de Origen. Hablar con él es hacerlo por tanto con una enciclopedia andante de la zona.

Aunque asesora a distintas bodegas, su proyecto personal es Convento de Las Claras, una bodega situada a las afueras de Peñafiel (Valladolid) que produce 60.000 botellas al año. En noviembre de 2015 presentamos en nuestro Club Vignerons su vino Convento de las Claras 2013, y recientemente hemos presentado también sus vinos Heritage y Paraje de San Juan en una Venta Privada.

Hace más de un año que participaste en nuestro Club Vignerons ¿Qué supuso para ti?

Considero a BODEBOCA el mejor portal de venta de vinos de España. Cuando presenté Convento de Las Claras 2013 en vuestro Club Vignerons, me llamó muchísima gente y entonces me di cuenta de lo que significaba tener mis vinos en ese escaparate.

¿Animarías a nuestros socios a suscribirse al Club Vignerons?

Desde luego, porque van a tener el mayor escaparate de vinos descubrimiento de España a través de un solo clic y además van a tener un precio prácticamente de distribuidor, lo cual es un valor extra. Además me encanta el montaje que realizáis. A mí como consumidor me gusta conocer quién está detrás del vino que bebo, la historia que esconde cada vino, y como profesor de sumillería que también soy utilizo mucho este material.

¿Cómo esperas que acojan ahora nuestros socios tus vinos de más alta gama?

Parece ser que los están aceptando muy bien. Especialmente vinos como Paraje de San Juan, que forma parte de la gama más alta. Está siendo un éxito y estoy muy contento con el resultado.

Todos tus vinos tratan de expresar los suelos de los que proceden. ¿Por qué te obsesiona tanto trasladar los suelos al vino?

Mi tesis doctoral fue sobre el terroir de la Ribera del Duero. Eso supuso conocer muy bien el comportamiento de la Tempranillo en distintas zonas de la D.O y buscar la pureza de la variedad en cada zona al estilo de los Grand Crus franceses. Es muy interesante ver cómo se diferencia un viñedo de Soria de otro de Burgos o Valladolid y descubrir cómo los suelos han ido cambiando y dando distintos perfiles de vinos con el paso de los años. Mi trabajo me ha dado la oportunidad de determinar vinos con un perfil muy distinto y particular en función de cada terruño.

Tus vinos demuestran que no existe una única Ribera del Duero, sino que la diversidad en la denominación es brutal.

Sin ánimo de entrar en polémicas, considero que hay denominaciones más estándar que otras. En Ribera del Duero, como en Rioja, existe una gran diversidad, y si queremos hacer vinos de terroir, de finca, no podemos mezclar uvas de distintas zonas de la denominación porque si no, estandarizaremos la D.O. Nuestra Tempranillo por ejemplo da más color y tanino que Rioja, y eso da identidad a los vinos de Ribera del Duero sean de Burgos o de Valladolid, pero luego cada zona tiene sus peculiaridades. En cuanto tienes un viñedo 50 metros más alto que otro, las características que te van a dar al vino ya son muy distintas, y cuando puedes jugar con distintas variedades, multiplicas las posibilidades. Lo importante es conseguir un vino para cada momento y cada persona.

Háblanos brevemente de Heritage y Paraje de San Juan, tus vinos más top.

Heritage está elaborado con 3 tipos de suelos: suelos arenosos de la zona de Burgos, donde se encuentran las viñas más viejas de la D.O; suelos franco-arcillosos de la zona de Pesquera y Peñafiel que dan más tanino por los altos niveles de calcio de los suelos; y suelos situados en páramos a mayor altitud, que es donde se encuentra el viñedo con el que hago Paraje de San Juan. Los primeros suelos dan matices de regaliz negro y anís, una sensación más austera y oscura; los segundos tipos de suelos dan aromas de fresas maduras, y los suelos más altos aportan mucha feminidad al vino, con toques de canela y clavo, dulcificando al vino.

¿Con qué recomendarías acompañar estos vinos?

A Heritage le va bien un foie bien fresco con mermelada, cualquier plato de cuchara o un pescado graso como el rodaballo, el besugo o el chicharro. Paraje de San Juan es más un vino de sobremesa, para disfrutarlo después de haber terminado el segundo plato, ya que incita mucho a la conversación y a la reflexión. Aunque también va muy bien con chocolates y frutos secos, así como con quesos con mermelada y nueces o higos.