El vigneron que está detrás de Domaine de Crabitey

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Entrevistamos a Jacques Berbessou, al frente de Domaine de Crabitey, para que nos cuente de primera mano las particularidades de su único vino Domaine de Crabitey, un blanco dulce muy especial que presentamos en exclusiva para España.

La Sémillon no es una variedad muy conocida en España, ¿cuáles son sus características más destacadas? 

La Sémillon es una variedad de uva blanca que produce un mosto muy rico en glucosa. Su piel gruesa permite al hongo Botrytis cinerea desempeñar su papel (la podredumbre noble), favoreciendo la evaporación de la humedad contenida en la baya.

¿Qué condiciones se tienen que dar para que la uva llegue al estado ideal para que se vendimie? ¿La podredumbre reduce aún más la producción? 

Para que la uva pueda deshidratarse, perder su acidez y enriquecerse en azúcar, hace falta que la bruma matinal la ablande y que el sol de la tarde la seque. La alternancia perfecta es lo que da lugar a las grandes añadas y precisamente 2003 y 2009 han sido sobresalientes al respecto. Por supuesto, el momento elegido para empezar la vendimia resulta igual de decisivo.

La producción es tan limitada que para que os hagáis una idea, resulta tres veces menor que para un tinto de Burdeos.

Tenéis Sauternes justo en frente ¿hay alguna diferencia entre ellos y vosotros en cuanto al vino resultante? 

Nuestros vinos se distinguen de los Sauternes por su gran vivacidad; muchos catadores afirman que ¡es muy fácil de beber!.

Desde la añada especial 2003 no habíamos vuelto a presentar vuestro vino, ¿qué nos puedes contar sobre la añada 2009? 

En esta añada 2009 persisten notas de cítricos, melocotón y membrillo, que no estaban tan presentes en el antiguo Crabitey, pero ya se perciben las especias (vainilla y canela) y el praliné. El 2003, más evolucionado, había adquirido unas notas de cera que aún no muestra la actual añada, pero ambos se caracterizan por su gran elegancia.

¿Cuál es el momento más especial de la elaboración de vuestro vino? 

El primer momento especial ocurre en el mes de abril, cuando la hoja brota como si se tratara de una joya nacarada, es el preludio de lo que está por venir. Posteriormente, también hay otro momento, justo después del primer trasiego, esa humedad que permanece en los depósitos asciende en la atmósfera de la bodega como si fuera un perfume, el mismo aroma que sabemos va a caracterizar la añada. Lo cierto es que nos emociona y nos inspira la tarea de criarlos.