Bruno Lovelle, vigneron en Ribeira Sacra

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“Puede parecer que voy muy lento pero los viticultores pequeños como yo tenemos que ir despacio. Esto es una pasión, haces lo que sea para que salga bien pero lo haces lentamente”

Ribeira Sacra, ¿cuál es tu visión de esta región?

Para mi Ribeira Sacara es un bebé balbuceante, una denominación muy joven con un inmenso potencial y con mucho por hacer para que se conozca en toda su esencia. Hasta hace bien poco aquí en Ribeira Sacra los vinos se hacían para autoconsumo, de cosechero, de forma muy rudimentaria y ni siquiera se usaba el sulfuroso. En marzo ya el vino se estropeaba y es que cuando se terminaba la época de frío el vino iba decayendo, no existía el concepto de longevidad.  Durante muchos años se ha elaborado sólo vinos jóvenes pero ahora tienes que llegar a muchos mercados y la tendencia es hacer crianzas cortas que le aporten longevidad al vino y un toque distinto.

¿Cómo encaja Broa en esta visión?

Mi apuesta fuerte con Broa fue precisamente en la dirección que antes comentaba. Ya sabíamos elaborar vinos jóvenes pero la idea era dar un paso más y adentrarme en el mundo de las barricas. La tendencia fuerte es usar barrica francesa pero yo he empezado a incorporar la barrica americana, con tostados muy suaves y largas crianzas. Soy consciente de que somos más conocidos en la Ribeira Sacra por un vino fresco y fácil de beber pero los que nos podemos permitir innovar estamos probando a hacer otras cosas, de una forma más pulida y más limpia.

Eres sumiller ¿en qué momento pasas a ser elaborador de vino?

Mi familia hacia vino pero no vivían de eso, era un hobbie. A mi siempre me gustó ir a la vendimia y así se fue creando el gusanillo. Un día simplemente me animé a elaborar, de la misma forma que lo hacia mi abuelo, en la bodeguita familiar. Recuerdo bien que el primer año que lo intenté me salió bien pero el tonel estaba tan pasado que el final me salió mal el vino. La cuba tenía 50 años y no estaba en las mejores condiciones, por que fue un chasco pero también un aprendizaje para lo que vendría luego.

Haces muy poca producción ¿a qué se debe?

Básicamente para tener una regularidad. Estos primeros años van a ser de producciones limitadas, y es que aquí en la zona la gente que se dedica a hacer sus primeros pinitos con el vino no suelen llegar a las dos barricas. Dentro de un par de años, cuando tenga unos datos más claros y unos parámetros similares, me plantearé incrementar la producción. Los reconocimientos en el primer año te pueden llevar a lanzarte a la piscina pero yo prefiero ser prudente y esperar unos años. Puede parecer que voy muy lento pero los viticultores pequeños como yo tenemos que ir despacio. Esto es una pasión, haces lo que sea para que salga bien pero lo haces lentamente.

¿Cómo es Broa ?

Broa es un vino con mucha estructura, encontrarán esos recuerdos de la Garnacha y de la Mencía, frutos rojos y sobre todo fruta fresca de huerta. Tiene más toques de la barrica americana, notas más azucaradas (plátano, galleta)  y es más uva pasa y ciruela en el postgusto, aunque también se percibe algo de la fruta negra de la Garnacha. Lo que intentamos ofrecer con Broa 2013 es un Ribeira Sacra más untuoso y goloso. La Tempranillo realmente la uso para la estructura, para que aguante bien en la barrica necesito ese plus de estructura y tanicidad que le aporta la Tempranillo.