Breve historia de nuestra Garnacha

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La Garnacha es una uva de origen español, parece que apareció en la zona de Aragón y se expandió inicialmente por el Mediterráneo, sobre todo en los territorios que conformaban la Corona de Aragón y más tarde por muchas otras zonas vitivinícolas del planeta. Es probablemente la variedad de origen español que mayor superficie ocupa en el mundo, aunque tanto en España como en el mundo su cultivo ha experimentado una enorme reducción, de las 400.000 hectáreas de hace sólo unos pocos años, a las escasas 300.000 que se calcula que existen en la actualidad.

El catedrático de viticultura de La Universidad de La Rioja, Fernando Martínez de Toda, señala que “El primer dato de referencia que hay sobre el origen de esta variedad es de Alonso de Herrera en 1513, es el de una variedad que llaman Aragonés y que parece que se corresponde con la Garnacha. El gran despegue de la Garnacha se produjo a mediados del siglo XIX, hacia 1850 cuando llegó el oídio, una enfermedad a la que la Garnacha demostró una resistencia mayor que otras variedades y por eso empezó a plantarse en mayor medida.”

Sin embargo, a finales del siglo XX se produjo un declive que llevó a asociar durante años la Garnacha a vinos de poca calidad. Hoy, sin embargo la Garnacha vuelve a vivir un momento de esplendor tanto a nivel nacional como internacional y son, precisamente, los vinos de Garnacha que proceden de las zonas de donde supuestamente nació, los que están despuntando.

La Garnacha tinta cuenta con numerosas sinonimias recogidas en las colecciones ampelográficas de todo el mundo: Abundante, Alicante, Cannonaddu, Cannonaddu nieddu, Cannonao, Cannonau selvaggio, Canonazo, Carignane rosso, Garnaccho negro, Garnatxa país, Gironet, Granaccia, Granaxa, Grenache rouge, Lladoner, Retagliad nieddu, Rivesaltes, Rousillon tinto, Rousillon, Tinto aragonés, Tinto Navalcarnero o Uva di Spagna.

Entre las variantes más curiosas de la Garnacha, además de la más conocida Garnacha blanca encontramos a la Garnacha tintorera, que es una de las pocas uvas que presentan la pulpa coloreada. También existe la Garnacha peluda, que recibe su sorprendente nombre del aspecto velloso de sus hojas.

(Fotografía: Vintae)