Miguel Ángel Amigo, vigneron en Parandones

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Hablamos con Miguel Ángel Amigo, la tercera generación de una familia de viticultores de Parandones, pueblo pequeño en el que prácticamente todos sus 200 habitantes se dedican a la viña, no en balde es una de las zonas con mayor concentración de viñedos del Bierzo junto con Valtuille.

¿En qué momento concreto decides dedicar tu vida al vino?

Tal vez todo empezó cuando nací. Justo debajo de mi casa habían tinos de fermentación y no sé si algún aroma que se evaporaba de esa tina debió impregnar en mi cabeza la idea de que terminaría dedicándome a elaborar vino. Aunque mi vida profesional empezó por otros derroteros, en 2011 decidí dedicarme al 100% al vino, a la bodega y al negocio familiar y desde esta fecha intento mostrar a la gente lo que somos capaces de hacer en el Bierzo y sobre todo, en la bodega Luz Divina Amigo.

¿Hay alguna diferencia entre cómo cuidaron tus abuelos las viñas y cómo lo hacéis ahora?

La base es la misma. Mis abuelos trabajaron las cepas viejas con las que hoy elaboramos nuestros vinos, han labrado los suelos, en definitiva, han hecho que duren tantos años y esto es algo realmente difícil de mantener. Quizás ellos estaban más marcados por las exigencias del mercado en esa época – vinos de volumen, de baja graduación alcohólica – y las cepas les dejaban más carga. Nosotros hemos bajado los rendimientos para conseguir otro perfil en las uvas y una maduración diferente pero nunca olvido que gracias a ellos tenemos estas increíbles viñas viejas y las podemos disfrutar para hacer vino.

¿Te consideras parte de la generación que ha revolucionado el Bierzo?

Intento cuidar las viñas que hemos heredado de nuestros abuelos y padres y llevarlas hasta la botella con los menores errores posibles y de la forma más natural posible. Intento colaborar a que el vino del Bierzo pueda mostrarse tal y como es, una tierra fantástica de grandes vinos y gran potencial para seguir creciendo. Me enseñó una persona muy honesta y muy amable a hacer vinos respetando la tradición.

¿Qué se van a encontrar en tu Baloiro Reserva 2009 ?

Es un tinto maduro, con bastante extracción, es potente pero está muy bien compensado por la acidez y la frescura de la Mencía. Los suelos arcillosos dan bastante estructura y arman bastante bien los cuerpos de los vinos, es un vino con bastante densidad en una añada madura como es la 2009 .

Por otro lado, podréis comprobar la maravilla de la frescura de la Mencía  que hace que un vino potente se transforme en un vino bebible, muy redondo. Los 15 meses de barrica francés que le damos es un acompañamiento, pero la madera nunca supera a la variedad. Este vino lleva embotellado tres años y está redondeado, no hace falta oxigenarlo demasiado por lo que podréis disfrutarlo desde el primer momento.