Maridaje de conservas: el aperitivo perfecto para tu verano

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Es más que una evidencia: el verano ha llegado para quedarse. Antes de que nos demos cuenta las vacaciones estarán aquí y disfrutaremos del agua, ya sea en el mar o en la piscina, y tomando el fresco en los pueblos. Llegó el momento más esperado de todo el año, ese en el que no tenemos nada más que hacer que dedicarnos a disfrutar, y… ¿qué hay más apetecible que un aperitivo? Uno de los grandes placeres del verano es poder parar a mediodía y servirnos una copa de vino junto a nuestras latas y tarros de conserva preferidos. Para disfrutar de un aperitivo de categoría no tienes que perder el tiempo: tan solo abre tus latas y tarros favoritos, sírvete una copa de vino y dedícate a la vida contemplativa. Para que aciertes con la combinación te damos unos trucos para sacar el mayor partido a tu despensa. Tus mediodías estivales no volverán a ser lo mismo, ya estés en tu cocina o en una terraza en primera linea de playa.

 

Conservas vegetales

Si lo tuyo son los productos de la tierra encontrarás tus aliados en los vinos generosos. Relájate, sírvete una copa de fino y abre ese tarro de alcachofas que reservas al fondo de tu alacena. Riega la verdura con un chorrito de aceite de oliva y entrégate al disfrute. La alcachofa combina a la perfección con el gusto afilado del fino; una apuesta segura.

 

Conservas del mar

Las conservas reinas del verano son las latas de mariscos. No hay picnic, excursión a la playa, terraza o cocina que se precie sin unas buenas latas de mejillones, berberechos, navajas, chipirones o almejas, entre cientos de posibilidades. Si es tu caso, te recomendamos que te decantes por vinos de buena acidez, capaz de soportar el gran sabor que nos da el mar. En esta ocasión te proponemos un maridaje solo digno de los paladares más exigentes, pensado para aquellos que verdaderamente aprecian el buen comer. La carne de centolla de Portomar nos transporta a las rías gallegas; para completar la experiencia te recomendamos maridarla con un vino de la tierra, un albariño como Pai 2016, de perfil cítrico y que combina a la perfección con la salinidad del crustáceo.

 

Pintxos en conserva

Si bien los pintxos de carne piden un tinto a gritos, nosotros nos decantamos por elaboraciones más ligeras de cara a los meses de calor. Te proponemos un viaje gastronómico al Casco Viejo de Donostia sin salir de casa: tuesta unas rebanadas de pan y dispón encima unos pimientos rellenos de atún y guindillas en conserva. No hace falta que los calientes, a temperatura ambiente ya son una delicia. El maridaje lo protagoniza un vino llegado desde el otro lado del Atlántico: Amayna Sauvignon blanc 2015, un blanco chileno cuyas notas suaves y delicadas combinan de maravilla con la sabrosura del pimiento.