Cosas que no sabías sobre el whisky

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Es el rey de los destilados y personifica como pocos alcoholes la elegancia, la sofisticación y la seducción. Además, constituye una de las mejores opciones a la hora de hacer un buen regalo. Eso sí, el mundo del whisky está lleno de curiosidades, como hemos podido constatar con motivo de la ampliación de nuestro catálogo de cara a las próximas fiestas.

Una de las mayores singularidades es saber que la madera representa el 70% de cualquier whisky, por lo que no es de extrañar que este descriptor esté siempre tan presente. En este sentido, es imposible hacer una traslación al mundo del vino, donde es posible encontrarse con productos más o menos amaderados en función de su elaboración. (ausoma.org) (otbsd.com)

Otro elemento importante, aunque no necesariamente presente en todos los whiskys del mercado, es la turba. La turba es un carbón vegetal que se utiliza en la elaboración de algunos destilados durante el proceso de secado tras el malteado del cereal, y su característico sabor ahumado queda impregnado en los whiskys en cuya elaboración ha participado este compuesto.

 

En cuanto a la procedencia, cada país tiene su propia legislación. Los whiskys escoceses deben tener un envejecimiento mínimo de 3 años en lugar de los 2 años que deben tener los americanos. Además, las barricas en los que realizan su envejecimiento los whiskys escoceses proceden mayoritariamente de España, concretamente de la zona de Jerez, algo que no ocurre con los whiskys estadounidenses, cuya procedencia suele ser nacional.

Otra diferenciación importante que afecta al whisky y que resulta muy útil a la hora de saber interpretar una etiqueta es la de Blend y Single Malt. Se llama Single Malt al whisky procedente únicamente de cebada malteada y elaborado en una única destilería, y Blend al que está hecho con el aguardiente de varias destilerías. Sólo un 10% aproximadamente de los whiskys del mundo son Single Malt, aunque no necesariamente unos garantizan una mayor calidad que los otros.

Es el rey de los destilados y personifica como pocos alcoholes la elegancia, la sofisticación y la seducción. Además, constituye una de las mejores opciones a la hora de hacer un buen regalo. Eso sí, el mundo del whisky está lleno de curiosidades, como hemos podido constatar con motivo de la ampliación de nuestro catálogo de cara a las próximas fiestas.

Una de las mayores singularidades es saber que la madera representa el 70% de cualquier whisky, por lo que no es de extrañar que este descriptor esté siempre tan presente. En este sentido, es imposible hacer una traslación al mundo del vino, donde es posible encontrarse con productos más o menos amaderados en función de su elaboración.

Otro elemento importante, aunque no necesariamente presente en todos los whiskys del mercado, es la turba. La turba es un carbón vegetal que se utiliza en la elaboración de algunos destilados durante el proceso de secado tras el malteado del cereal, y su característico sabor ahumado queda impregnado en los whiskys en cuya elaboración ha participado este compuesto.

 

En cuanto a la procedencia, cada país tiene su propia legislación. Los whiskys escoceses deben tener un envejecimiento mínimo de 3 años en lugar de los 2 años que deben tener los americanos. Además, las barricas en los que realizan su envejecimiento los whiskys escoceses proceden mayoritariamente de España, concretamente de la zona de Jerez, algo que no ocurre con los whiskys estadounidenses, cuya procedencia suele ser nacional.

Otra diferenciación importante que afecta al whisky y que resulta muy útil a la hora de saber interpretar una etiqueta es la de Blend y Single Malt. Se llama Single Malt al whisky procedente únicamente de cebada malteada y elaborado en una única destilería, y Blend al que está hecho con el aguardiente de varias destilerías. Sólo un 10% aproximadamente de los whiskys del mundo son Single Malt, aunque no necesariamente unos garantizan una mayor calidad que los otros.

Es el rey de los destilados y personifica como pocos alcoholes la elegancia, la sofisticación y la seducción. Además, constituye una de las mejores opciones a la hora de hacer un buen regalo. Eso sí, el mundo del whisky está lleno de curiosidades, como hemos podido constatar con motivo de la ampliación de nuestro catálogo de cara a las próximas fiestas.

Una de las mayores singularidades es saber que la madera representa el 70% de cualquier whisky, por lo que no es de extrañar que este descriptor esté siempre tan presente. En este sentido, es imposible hacer una traslación al mundo del vino, donde es posible encontrarse con productos más o menos amaderados en función de su elaboración.

Otro elemento importante, aunque no necesariamente presente en todos los whiskys del mercado, es la turba. La turba es un carbón vegetal que se utiliza en la elaboración de algunos destilados durante el proceso de secado tras el malteado del cereal, y su característico sabor ahumado queda impregnado en los whiskys en cuya elaboración ha participado este compuesto.

 

En cuanto a la procedencia, cada país tiene su propia legislación. Los whiskys escoceses deben tener un envejecimiento mínimo de 3 años en lugar de los 2 años que deben tener los americanos. Además, las barricas en los que realizan su envejecimiento los whiskys escoceses proceden mayoritariamente de España, concretamente de la zona de Jerez, algo que no ocurre con los whiskys estadounidenses, cuya procedencia suele ser nacional.

Otra diferenciación importante que afecta al whisky y que resulta muy útil a la hora de saber interpretar una etiqueta es la de Blend y Single Malt. Se llama Single Malt al whisky procedente únicamente de cebada malteada y elaborado en una única destilería, y Blend al que está hecho con el aguardiente de varias destilerías. Sólo un 10% aproximadamente de los whiskys del mundo son Single Malt, aunque no necesariamente unos garantizan una mayor calidad que los otros.