Blood and sand: un cóctel otoñal entre Blasco Ibáñez y Rodolfo Valentino
La calidez de sus notas ahumadas y especiadas junto a su cuerpo e intensidad, no exentas de frescura frutal, hacen del blood and sand (en español sangre y arena) un cóctel ideal para el otoño. En estas líneas conoceremos su historia, origen y cómo prepararlo paso a paso como un auténtico maestro de la mixología.
Origen del blood and sand

Como sucede con buena parte de los tragos más célebres, su autoría exacta se desconoce, pero sí se sabe que vio la luz entre 1922 y 1930 para celebrar el estreno de la película homónima, protagonizada por Rodolfo Valentino y basada a su vez en la exitosa novela Sangre y arena, del escritor valenciano Vicente Blasco Ibáñez. La estrella del cine mudo daba vida en ella a Juan Gallardo, un joven humilde que alcanza la fama como figura del toreo.
La popularidad del filme fue tal que no tardó en aparecer su tributo líquido, cuya receta fue preservada por el legendario jefe de barra del American Bar del Hotel Savoy de Londres, Harry Craddock, al incluirla en su famoso libro The Savoy Cocktail Book, publicado en 1930.
La fórmula original combina a partes iguales whisky escocés, con sus notas ahumadas y cálidas; vermú rojo, que le aporta matices herbáceos y especiados; licor de cereza (simbolizando la sangre), y zumo de naranja (en representación de la arena), sumando un toque cítrico que equilibra la potencia del alcohol.
Ingredientes del blood and sand
25 ml de whisky escocés
25 ml de vermú rojo
25 ml de licor de cereza (originalmente Heering Cherry)
25 ml de zumo de naranja natural
4-5 cubos de hielo
Un zest de naranja (tira de la piel sin la parte blanca) para decorar
Coctelera
Colador
Copa tipo coupé o de cóctel (previamente enfriada)
Elaboración paso a paso del blood and sand
1. Toma una coctelera e introduce los hielos en su interior.
2. Añade las medidas de whisky, vermú, licor de cereza y zumo de naranja, y mezcla agitando con fuerza.
3. Sirve colando el contenido de la coctelera en la copa fría.
4. Decora con el zest de naranja sobre la superficie.
Madrileña de Aluche de cuna y militancia, licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense y, desde noviembre de 2019, miembro del equipo de Contenidos de Bodeboca. La mayor parte de mi trayectoria laboral ha estado ligada a la información local de mi ciudad en prensa escrita y radio. La casualidad (¿o causalidad?) hizo que cambiara ruedas de prensa, plenos municipales y visitas de obras por historias de bodegas, variedades de uvas y notas de cata con palabras mágicas como sotobosque. Viajar, el mar con los míos, los días soleados, perder la noción del tiempo en un museo y las canciones de siempre de Calamaro, U2 o Bruce Springsteen, son algunas de mis cosas favoritas. Y, por supuesto, si se dan acompañadas de vino, la perfección.
