Por qué recolectar las uvas mientras duermen

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¿Cómo influye la vendimia nocturna en un vino? En un país como España, donde las temperaturas en verano suelen ser elevadas, cada vez es más frecuente encontrar bodegas que recolectan sus uvas de madrugada.

Durante una vendimia de día, las uvas pueden alcanzar los 35ºC, con lo que la actividad enzimática se dispara. Esto puede producir fermentaciones espontáneas indeseadas.

En cambio, durante la vendimia nocturna se recolectan las uvas en un momento del día en el que su actividad enzimática es baja, debido a la temperatura. Así se evita que el calor dilate la piel de la uva, esta se rompa y, por ende, se evita también su oxidación. De esta manera se mantiene su potencial organoléptico cuando entran en la bodega.

La vendimia nocturna tiene varias ventajas para las bodegas:

  1. Las bodegas ahorran energía, ya que no es el mismo gasto energético para enfriar en las cámaras de frío una uva que llega a 35ºC que otra que llega a 15ºC.
  2. Se evita el descontrol prefermentativo tras la dilatación y ruptura de la piel de la uva.
  3. Se consiguen uvas más sanas.
  4. La persona que vendimia mejora su rendimiento al no sufrir las altas temperaturas.

Recolectar las uvas de noche, en la oscuridad alumbrada por cascos mineros, linternas o antorchas tiene encanto, pero detrás de la magia, hay argumentos que pesan por sí solos para que una bodega decida cortar racimos en las noches estivales.

En Extremadura, la bodega Pago los Balancines lo hace año tras año, y así consigue vinos en los que se ha preservado la calidad de la fruta. Igualmente, los verdejos de Marqués de Griñón, el Romántica Verdejo de De Bardos -by Vintae- o el de la cooperativa Pinna Fidelis, todos en Rueda, y el rosado de Pago de Aylés, son vendimiados en las noches de verano en busca de la máxima expresión de la variedad.