La guía definitiva para entender y disfrutar el vino natural

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Cada cierto tiempo se cuela un concepto nuevo en el vocabulario vinícola y, como toda novedad, suele generar dos tipos de reacción: la de los apasionados y la de los detractores. Esto es lo que ha sucedido con la categoría de ‘vino natural’, una filosofía de elaboración donde prácticas como la viticultura biodinámica y la agricultura regenerativa priman frente a la intervención humana.

Para despejar cualquier duda sobre esta filosofía, la editorial Cinco Tintas publica en español ‘El vino natural. Qué es y cómo disfrutarlo’ escrito por la norteamericana Rachel Signer – viticultora, autora y editora de la revista Pippete Magazine-. Desde intentar definir qué es un vino natural a ejemplos concretos de ellos, Signer ofrece a los lectores un manual para bajar a tierra un concepto tan abstracto y dotarlo de contenido.

En ‘El vino natural. Qué es y cómo disfrutarlo’ encontramos entrevistas a viticultores y distribuidores especializados, maridajes, ferias y un contexto histórico que rompe con la creencia de que esta tipología de vinos es nueva: antes de que la revolución industrial llegase al campo, con su correspondiente mecanización y uso de productos químicos, la manera de cultivar los viñedos era muy similar a la que se aplica a los vinos naturales. Para Signer, esta manera de entender la viticultura conjuga el amor por la naturaleza – respetando el terroir, permitiendo que se exprese y evitando añadir aditivos enológicos – con la interpretación que cada elaborador hace del paisaje que cultiva.

Con una edición impecable, ‘El vino natural. Qué es y cómo disfrutarlo’ es un toque de color y conocimiento para la biblioteca de cualquier entusiasta de la enología. 

Ficha técnica:

Portada del libro 'El vino natural' de Rachel Signer

El vino natural. Qué es y cómo disfrutarlo

Autora: Rachel Signer

Editorial: Cinco Tintas

Año: 2026

Páginas: 223

PVP: 24,95€

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Madrileña de cuna (1994) y periodista de formación, tras ocho años trabajando en televisión, he cambiado los platós y las cámaras por las barricas con solera y el terroir. Nunca digo que no a un cocido, a un vermut con gildas y a descorchar un espumoso por el puro placer de hacerlo. Soy la amiga a la que siempre preguntan donde comer y, en mi casa, amanecer con la radio es casi una religión.