Descripción

Château La Fleur-Pétrus es una de las joyas más codiciadas de Pomerol, una referencia de culto que encarna la máxima expresión de elegancia en la orilla derecha de Burdeos. Bajo la firma de Etablissements Jean-Pierre Moueix, este aristocrático coupage dominado por la Merlot y matizado por la Cabernet franc y la Petit verdot procede de majestuosas parcelas asentadas sobre suelos de gravas y arcillas profundas. Criado con rigor en barricas de roble francés, el vino despliega una personalidad aterciopelada, de cautivadora complejidad aromática y finura legendaria. Una joya de producción limitada concebida para perdurar en el tiempo y emocionar en las ocasiones más memorables.

Ficha técnica

Tipo
Tinto
Añada
2019
Grado
13.5% vol.
Variedad
91% Merlot, 6% Cabernet franc, 3% Petit verdot
Origen
Pomerol

Cata

Vista
Color rojo granate profundo y brillante con reflejos púrpura de gran intensidad.
Nariz
Expresión aromática sumamente elegante y refinada, marcada por recuerdos de ciruela madura, cereza negra y violetas, envueltos en sutiles matices de cedro, caja de puros, cacao y un toque mineral salino.
Boca
En boca se muestra sedoso, amplio y aterciopelado, con una estructura firme de taninos pulidos y una acidez equilibrada que conduce hacia un paso envolvente y un posgusto extraordinariamente largo y especiado.
Temperatura de servicio
Entre 15 y 18 ºC.
Maridaje
Acompaña a la perfección piezas de caza noble como el solomillo de venado o el magret de pato, carnes rojas a la parrilla, paletilla de cordero lechal asada y platos elaborados con trufa negra o quesos curados de pasta dura.

Viñedo y elaboración

Superficie
18,7 hectáreas.
Edad
35 años.
Suelo
Grava y arcilla profunda sobre un subsuelo rico en hierro.
Clima
Continental.
Cosecha
Vendimia manual.
Envejecimiento
Crianza de entre 16 y 18 meses en barricas de roble francés (50% nuevas).

Opinión de los críticos

The Wine Advocate:

The 2019 La Fleur-Pétrus dares to outshine Trotanoy this year, wafting from the glass with aromas of rich berry fruit, plum preserve, dark chocolate, cigar box and spices. Full-bodied, rich and enveloping, it's broad and layered, with beautifully polished tannins, a ripe core of fruit and a seamless, enveloping profile. This is an elegantly muscular, generous Pomerol whose sumptuous personality reflects the warm, dry vintage.

James Suckling:

So much dried-flower, black-olive, earth and spice character, together with dried fruit, violets and black licorice. Full, yet so fine and linear. It accelerates at the finish, going on and on. A classic beauty. So racy. Best after 2028.

Decanter:

Beautiful aromatics, this sets itself apart from the first nose. The texture is velvety, with a sense of energy and precision that showcases the barest flicks of graceful minerality as it heads through the palate. Seriously enjoyable wine, one to note down in the vintage. It's concentrated, with barreled-down brambled fruit, relatively low acidity compared to the 2018, but it's sumptuous. A yield of 28hl/ha.