Descripción

En las tierras altas de Jalisco, donde los suelos volcánicos nutren el desarrollo del agave azul Weber, nace una obra maestra que trasciende la propia categoría del destilado. Clase Azul Tequila Ultra encarna la máxima paciencia y el saber hacer ancestral mexicano, tras un largo periodo de maduración que combina la nobleza del roble americano con el refinamiento de barricas españolas de jerez. Su singularidad se materializa también en su presentación exterior: una licorera de cerámica negra elaborada completamente a mano por artesanos locales, decorada meticulosamente con trazos de platino líquido, un medallón de plata con el agave distintivo de la casa y pinceladas de oro de 24 quilates. Esta pieza de coleccionista salvaguarda un líquido de perfil suntuoso, donde la fruta pacificada, las especias cálidas, la vainilla y los matices ahumados tejen un recorrido untuoso de elegancia perdurable para los paladares más exigentes.

 

Ficha técnica

La destilería
Tipo
Tequila
Grado
40.0% vol.
Origen
México

Elaboración

Jima manual tradicional. Cocción y destilación meticulosa del mosto de Agave Azul Weber. Añejamiento total de 5 años. La primera fase transcurre en barricas de whiskey americano y la etapa final de maduración se lleva a cabo en barricas españolas que previamente contuvieron jerez.

Cata

Vista
Color ámbar oscuro y profundo, untuoso en la copa, adornado con limpios y elegantes reflejos cobrizos. Gran sensación de cuerpo y densidad.
Nariz
Perfil aromático exuberante y majestuoso, dominado por aromas de ciruela pasa, cereza, albaricoque y marcadas notas amontilladas de jerez. Progresivamente despliega ricos matices de miel de arce, avellana tostada y una intensa huella de roble noble.
Boca
Entrada corpulenta, cálida y de sedosidad extrema. El paladar se inunda de matices reconfortantes a flan acaramelado, canela y vainilla, evolucionando hacia un final excepcionalmente largo donde reaparece la fruta pacificada y destellos de jengibre cristalizado.
Temperatura de servicio
Entre 18 y 20 °C.
Maridaje
Por su opulencia y riqueza especiada, es el broche de oro ideal para una sobremesa sosegada. Gastronómicamente, resulta sensacional con carnes braseadas o ahumadas, como la costilla de res, un brisket de cocción lenta o panceta glaseada, acompañados de salsas robustas como veloutés o un mole dulce. En el terreno de los curados, armoniza con lomo embuchado y quesos de pasta blanda como el brie o camembert escoltados por compotas de higo o frutos rojos. Si prefieres el dulce, acompáñalo con chocolate puro semiamargo con mermelada de cítricos.