Descripción

El origen de La Bota de Palo Cortado 92 “Pata de Gallina” está en una selección que, hace ocho años, se hizo de las botas más finas de entre las que el almacenista Juan García Jarana mantenía en crianza oxidativa. Ha habido dos ediciones previas de este mismo vino: La Bota de Palo Cortado 34 “Pata de Gallina”, en 2012, y La Bota de Palo Cortado 72 “Pata de Gallina”, en 2017. Esta es, por tanto, la tercera saca de una pequeña solera de Equipo Navazos alojada en la bodega Fernando de Castilla, concretamente en un altarillo de botas que llevaban el sello de Navazos.

Esta botella se presenta en formato de 50 cl.

Ficha técnica

La bodega
Tipo
Palo Cortado
Grado
20.5% vol.
Producción
1.800 botellas
Subzona
Sanlúcar de Barrameda
Variedad
100% Palomino Fino
Origen
Jerez-Xérès-Sherry

Cata

Vista
Color naranja ambarino, brillante.
Nariz
Nariz muy compleja que aúna aromas de oloroso y amontillado con notas cítricas de piel de naranja.
Boca
Poderoso y elegante. Muy fino y expresivo en el paladar.
Temperatura de servicio
Entre 13 y 14ºC.
Consumo
Óptimo hasta 2024 aproximadamente si se conserva en buenas condiciones.
Maridaje
Vino de meditación, ideal para su lenta degustación. Aún así, se puede acompañar perfectamente de platos de cocina del sudeste asiático.

Viñedo y elaboración

Descripción
Procedente íntegramente de viñas pertenecientes a un mismo pago costero sanluqueño.
Suelo
Terrenos ondulados de marga caliza blanca; son las célebres albarizas, tierras esponjosas y muy profundas, con excelente capacidad de retención de agua e inmejorables condiciones físicas para el desarrollo del viñedo de calidad.
Clima
El clima meridional se compensa con el Atlántico y proporciona veranos e inviernos suaves, con una humedad alta por la proximidad del mar, precipitaciones anuales apreciables, junto con una elevada insolación.
Embotellado
Saca de julio de 2019.

Opinión de los críticos

The Wine Advocate:

The NV La Bota de Palo Cortado 92 "Pata de Gallina" comes from the same solera as edition 72 (and 34), with wine that averages 35 years of age. It was sourced from the Almacenista Juan García Jarana and matured in the Fernando de Castilla winery. This feels older and has the reductive aromas of matchstick and old church. It seems like the wine has aged a little faster, perhaps in a more oxidative way. It has character and a touch of earthy rusticity, with great concentration, perhaps not as elegant as some of the other wines I tasted next to it. 2,000 half-liter bottles produced.