Descripción

Cuatro añadas consecutivas con valoraciones de Parker por encima de los 90 puntos. Un tinto de Almansa que sorprende por su finura y calidad elaborado por la familia Juan Gil en Albacete, un gran mérito en una pequeña denominación poco o nada conocida para el gran público. La Atalaya, coupage de Garnacha Tintorera con un pequeño porcentaje de Monastrell sorprende con una auténtica explosión frutal. Es carnoso en boca, balsámico, con unos taninos intensos pero al mismo tiempo con un trago agradable, fresco y fácil de beber. 

Ficha técnica

Tipo
Tinto
Añada
2012
Grado
15.5% vol.
Variedad
85% Garnacha Tintorera y 15% Monastrell
Origen
Almansa

Cata

Vista
Rojo picota cubierto.
Nariz
De nariz seductora donde se aprecian bayas muy maduras, zarzamora, hierbas aromáticas y ligeras notas florales.
Boca
Carnoso en boca, con taninos vigorosos todavía juveniles e intensos. Un vino agradable, fresco y original.
Temperatura de servicio
Entre 14 y 16ºC.
Consumo
Ahora y durante los próximos 5 años.
Maridaje
Ideal para quesos de corta y media curación, legumbres, guisos y estofados de carne, arroces, setas, embutidos, morros y manos de cerdo, asados variados, carnes blancas y rojas en salsa, parrilla o plancha.

Viñedo y elaboración

Descripción
Viñedos situados entre 700 y 1000 metros de altitud.
Edad
Viñedos entre 30, 40 y 45 años.
Suelo
Plantados en suelos arenosos con una alta concentración caliza en su base.
Clima
La zona es de clima continental, con unas precipitaciones que están por debajo de los 350 mm anuales.
Rendimiento
Rendimientos bajos (la Garnacha 1,5 kg por planta y la Monastrell 2,5 kg por planta).
Cosecha
Se realiza en remolques de 4.000 kilos. La vendimia de la añada de 2012 comenzó en octubre de ese mismo año.
Vinificación
Despalillado, fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable y maloláctica en barrica.
Envejecimiento
12 meses en barricas de roble francés nuevo en su mayoría.
Embotellado
En enero de 2014.

Opinión de los críticos

The Wine Advocate:

"The excellent 2010 La Atalaya is a blend of 85% Garnacha and 15% Monastrell, 40- and 30-year-old vines respectively, grown on chalky and sandy-loam soils and matured in French oak for 12 months, the varieties kept separate until the final blend. It is a little taciturn on the nose at first, opening gradually to offer blackberry, cigar box and a touch of wild mint. The palate is medium-bodied with plenty of crisp blackberry and bilberry fruit, complemented by fresh plums and a splash of balsamic. This is very harmonious, the Monastrell lending the Garnacha structure and tautness on the finish. This is well-crafted and should age well. Drink now-2020."