Descripción

Una vez llega a las instalaciones de la conservera Peperetes, se procede a la limpieza del pulpo para posterior congelación; un proceso necesario para lograr romper las fibras de su carne y así conseguir la ternura adecuada. Transcurrido el tiempo necesario se procede a cocer las piezas con agua, sal y cebolla. Terminada la cocción, se escurre y se deja enfriar durante horas, para luego cortarlo y presentarlo ordenadamente, incorporando aceite de oliva, que le confiere una excelente conservación. Para su consumo es aconsejable añadir pimentón dulce o picante al gusto.

Ficha técnica

El productor