Entrevista a Alejandro Fernández

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Alejandro Fernández es lo que podríamos denominar ”un caballo ganador” en el mundo del vino. Lleva cuarenta años elaborando al margen de cualquier moda y con un exitoso estilo que seduce a buena parte de los aficionados al vino.

Aprovechando una de las últimas Ventas Privada de su bodega manchega El Vínculo, nos ofreció esta pequeña entrevista en la que nos mostró su lado más personal y familiar.

El Vínculo era el nombre de la antigua bodega de su padre ¿Qué consejo de su padre rescataría como el más valioso? 

Mi padre no sabía mucho de vino, pero era muy buena persona. Trabajador, muy trabajador, y no teníamos mucho, pero le agradezco que me haya dado todo lo que he necesitado. Además, él siempre me enseñó que lo que hay que hacer es trabajar y no mentir a la gente y eso es lo que me ha llevado hasta aquí.

El Vínculo fue la cuarta y última bodega. ¿Podría aplicársele el símil del hijo más pequeño y por tanto más mimado?

Bueno, es verdad que al ser la última bodega la hemos cuidado con más mimo. La rehicimos completamente y conseguimos adaptarla a las nuevas necesidades. Pero con las bodegas, con los vinos, con los hijos, siempre hay que tratarlos por igual: todas son buenas, pero todas diferentes.

Su hija Eva María representa la continuidad de un apellido ¿Cómo imagina este futuro?

Me lo imagino muy bien. Ella es la que sabe. Estuvo estudiando dos años en Madrid, dos en Tarragona y dos Burdeos. Ella es la que lleva todo y lo lleva muy bien. Me gustaría que en el futuro dejásemos envejecer los vinos un poquito más, como ya hacemos en Dehesa la Granja, para que salgan con 4 o 5 años.

De sus vinos para El Vínculo, ¿podría decirnos en una sola frase lo que significan para usted?

El Vínculo crianza 2011 edición limitada: «La crianza es la mejor forma de empezar a introducirte en el mundo del buen vino, pero poco a poco es mejor ir probando vinos con más años. Aún así, como se dejan sólo 3 kilos por cepa, nuestro Crianza con apenas cinco años, ahora mismo está muy bueno».

El Vínculo Reserva 2007: «Ya es un vino con ocho años, dos de ellos en barrica. Es un vino que va mostrando lo que es un vino con recorrido, con envejecimiento».

Paraje La Golosa GR 2004: «El Paraje la Golosa es otra cosa. Con ese pago, y cepas de 90 años, la uva es realmente buenísima y hacemos este gran vino que está impresionante».